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Un adiós con fondo de setas

La imagen del Metropol-Parasol enmarcó el nostálgico discurso de Monteseirín.

el 30 may 2011 / 20:51 h.

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Espadas y Zoido intercambian un saludo a la conclusión del acto de entrega de galardones.

Un alcalde en funciones, Alfredo Sánchez Monteseirín , haciendo su particular testamento político de 12 años de Alcaldía -discurso correspondido con un minuto y medio de ovación- y otro regidor in pectore, Juan Ignacio Zoido , que nueve días después de su apabullante victoria en las urnas sigue todavía recibiendo felicitaciones y parabienes allí por donde pasa.

Más allá del reconocimiento a 12 escogidas personalidades y entidades sevillanas, la celebración del Día de Sevilla 2011 -San Fernando fue el menos mentado la jornada de su festividad- deparó ayer algunas estampas dignas de mención, tanto en el prólogo como en los corrillos posteriores a la ceremonia de entrega de medallas.
En los prolegómenos, el futuro portavoz del grupo municipal socialista, Juan Espadas, llegó con tiempo y aprovechó para cafetear en el bar Citroen.

Cual flautista de Hamelín, un enchaquetado tamborilero de la hermandad rociera del Cerro, tocado con sombrero de ala ancha, convocaba a los invitados haciendo sonar el tamboril y la flauta en la antesala del Casino de la Exposición, una insólita estampa en una mañana festiva y cubierta de nubes que atrajo a los despistados turistas que peregrinaban camino de la Plaza de España. Para eso dos hermandades rocieras recibieron ayer la máxima distinción que otorga la Corporación municipal.

Ya en el interior del Lope de Vega, no se colgó el cartel de completo. Entre las butacas, numerosas caras conocidas: la exconsejera andaluza y secretaria federal del PSOE de Política Autonómica e Institucional, Carmen Hermosín; la presidenta de Andex, María Luisa Guardiola; el director de Fibes, Felipe Luis Maestro; el comisionado del Polígono Sur, Jesús Maeztu... y así un largo etcétera.

La ceremonia arrancó con la actuación de la cantaora trianera Esperanza Fernández, una de las galardonadas con la medalla de la Ciudad. Sobre el escenario, a un lado, las 13 sillas de los galardonados dispuestas en dos niveles, y en el extremo opuesto, la presidencia del acto, con el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín; la presidenta del Parlamento andaluz, Fuensanta Coves; y el presidente del Senado, Juan Rojo; en primer término, y tras ellos, la presidenta del Pleno municipal del Ayuntamiento de Sevilla, Rosamar Prieto-Castro; y los portavoces de los grupos municipales de PSOE, Alberto Moriña; IU, Antonio Rodrigo Torrijos; y PP, Curro Pérez.

Dos maceros y dos miembros de la Policía municipal ataviados con el uniforme de gala remarcaban la solemnidad del acto.

La semiótica de las imágenes proyectadas como fondo del escenario tuvo una gran importancia. El alcalde Monteseirín desarrolló su nostálgico y retórico paseo por esa "Sevilla más justa" que deja como legado con una gigantesca instantánea de las setas de la Encarnación iluminadas como telón de fondo, probablemente el icono faraónico escogido para resumir su mandato.

Entre los galardonados, las ovaciones más cálidas del auditorio fueron a parar a las hermandades rocieras de Sevilla Sur y el Cerro del Águila, así como a la institución del Banco de Alimentos de Sevilla.

En los discursos oficiales que clausuraron la ceremonia, la presidenta del Parlamento andaluz, Fuensanta Coves, aprovechó para destacar la "valentía" de los premiados y también del Parlamento al abordar leyes "para casarse, morir dignamente o ayudar a cuidar a familiares", pese al rechazo y la incomprensión de algunos sectores.

Por su parte, el presidente del Senado, Juan Rojo, coló un discurso institucional en el que apostó por reforzar la condición de cámara territorial del Senado y defendió el papel de la política como "un instrumento de sueños y de realidades, a pesar de que algunos la denostan". En una clave más local, alabó los "desvelos" de Sánchez Monteseirín para convertir a Sevilla en "una ciudad competente en un mundo globalizado que atrae para sí iniciativas". "Has demostrado alcalde que no hay dos Sevillas: una tradicional y rancia y otra moderna y sin alma, sino múltiples formas de entender la ciudad", señaló Rojo, que a su vez animó a la nueva Corporación surgida de las elecciones del 22-M a "construir ciudad" sobre la base de la "convivencia, esencia fundamental de la democracia".

La Banda Sinfónica Municipal clausuró el acto con la interpretación de los himnos de Andalucía y España. Zoido y Espadas se saludaron entre las butacas. Al alcalde electo no le sentó demasiado bien que Monteseirín hubiera aprovechado su último acto institucional para despedirse a su manera. Uno llega, el otro hace ya las maletas.

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