Local

Un año de Alameda

El bulevar, que se ha llenado de contenido poco a poco, encara más proyectos

el 19 dic 2009 / 20:27 h.

Aunque el bulevar se abrió la primavera de 2007, coincidiendo con las elecciones, la inauguración oficial de la Alameda fue el 20 de diciembre del pasado año. Con año y medio de retraso, por fin acabaron los trabajos dirigidos por IU, socio del PSOE en el Consistorio. Las obras de Sando empezaron en 2006 y debieron acabar en la primavera de 2007, según el Ayuntamiento. Sin embargo, la Alameda no se llegó a inaugurar para esa fecha, pero tampoco en otoño de 2007, ni en primavera de 2008, ni ese verano, como sucesivamente se anunció. Eso sí, en su primer año oficial ha estado muy ocupada y ya tiene más planes de futuro.


Sólo el Distrito Casco Antiguo organizó casi 40 actos en la nueva Alameda en estos 365 días y el espacio ha ganado un parque infantil, otro para personas mayores, dos fuentes, un reloj, quioscos, esculturas... Casi cinco metros de piedra y bronce retratan desde julio a Chicuelo, que completó un monumental friso escultórico con las efigies de la Niña de los Peines y Manolo Caracol formando un original maridaje entre el toro y el cante.


Conciertos, talleres, exposiciones, suelta masiva de globos, teatro e incluso, ahora en Navidad, el mercadillo de artesanía y las jornadas de nutrición para los niños. En el bulevar cabe de todo, por eso el distrito incluso aprobó regular su uso: los conciertos tienen que acabar todos a medianoche y sólo en julio y agosto se permitirá que algunas actividades (no musicales) se prolonguen un poco más. Así lo especifica el decálogo de normas de uso del remodelado paseo. El objetivo es que los vecinos puedan dormir, algo que han tenido muy difícil en los últimos tiempos porque la Alameda es uno de los focos de la movida.


Incluso a finales de octubre del pasado año, un grupo de unos 200 vecinos denunciaron que el ritmo de conciertos permitidos por el Ayuntamiento era insoportable. En una semana se habían celebrado cinco, por lo que estaban faltos de sueño.


Además, su reurbanización trajo consigo la apertura de muchos bares y restaurantes que han dado una nueva imagen al bulevar. Con todo, no se escapa de la polémica urbanística y social. En primer lugar porque son muchas las quejas registradas por el mal estado del nuevo pavimento, que en las zonas por donde pasan los transportes públicos se ha ennegrecido, por la tardanza en la apertura de los quioscos y por la escasa sombra que existe en esta gran plaza. Hasta el nuevo reloj tuvo sus críticas. El monolito piramidal de cuatro metros de altura no pasó inadvertido, así como tampoco el predominante color albero de todo el bulevar. Sólo las fuentes rompen la tonalidad.


El PP incluso denunció la muerte de 40 álamos infectados por una plaga debido a su falta de riego y de abono, lo que provocó que los ejemplares se pudriesen, según los populares. Eso sí, el bulevar ha ganado, por casi dos millones de euros, un tanque de tormentas después de dos años y medio de obras. Allí llegarán las aguas que procedan de posibles lluvias torrenciales, para lo que se aprovechó una boca de Metro de los años 70.

Pero si por algo se conoce a la Alameda es por su intensa actividad nocturna. La Policía Local ha estado muy presente en la zona en los últimos tiempos, lo que ha provocado quejas e incluso incidentes.


La agresión a un agente en octubre derivó en un enorme despliegue policial que causó cierta alarma entre los vecinos y transeúntes en plena madrugada. La aplicación de la normativa antibotellona, con todo, ha cambiado muchas costumbres que imperaban en el espacio que para muchos es el símbolo de la Sevilla alternativa y de vanguardia. Eso sí, la crisis ha parado en seco la revalorización de la zona.


De cara al futuro, aún le queda mucho. En primer lugar, el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, anunció que habrá un eje peatonal que unirá el río Guadalquivir con la Alameda de Hércules y la Puerta de Jerez. Es un nuevo un eje incluido en las primeras propuestas para el Plan Estratégico Sevilla 2020.


Además, IU tiene previsto que el carril bici llegue hasta el bulevar. Dado que los tribunales han determinado que peatones y ciclistas no deben compartir el espacio, sobre todo para garantizar su seguridad, la federación de izquierdas prevé pintar un carril para bicicletas desde la calle San Fernando hasta la Plaza Nueva y otro por la Alameda de Hércules. Todavía no hay fecha. Así, cada cual irá por su sitio.

  • 1