Local

Un año en Gaza sin hogar ni esperanza

La franja recuerda la ofensiva israelí de 2008 bajo el bloqueo y la destrucción.

el 27 dic 2009 / 21:38 h.

TAGS:

Niños palestinos encienden velas en la vigilia para conmemorar la guerra en Gaza.

El millón y medio de habitantes de la paupérrima franja de Gaza recordó ayer el primer aniversario de la más dura ofensiva militar lanzada por Israel desde tierra, mar y aire, que duró 22 días, y dejó 1.420 muertos y más de 5.000 heridos.

Sirenas estratégicamente colocadas por la banda palestina ulularon a las 11.20 hora local y en España en recuerdo del momento en que Israel comenzó sus severos bombardeos aéreos contra instalaciones del movimiento islamista Hamás.

Un año después varios de los miles de palestinos que perdieron sus hogares viven en tiendas de campaña porque el bloqueo israelí impide la entrada de materiales de construcción. Es el caso de Marwan al Atar, quien parece haber dejado de encontrar sentido a la vida tras casi un año de subsistencia en una precaria tienda de campaña en Beit Lahia, en el norte de Gaza. "Dejé la tienda de campaña hace 45 días, cuando el agua de la lluvia y el viento la destrozaron. Mis hijas han contraído enfermedades cutáneas y están en estado grave", dice mientras la pena y el dolor asoman en su rostro.

La situación era tan desesperada que, a sus 55 años, Al Atar prefirió regresar a los escombros de su antiguo hogar antes que permanecer en su "casa de tela" del campamento del barrio de Al Atatra, levantado hace un año por organizaciones humanitarias internacionales para los que perdieron su casa en los bombardeos.
"Ahora vivo con mis diez hijos en mi casa destruida. Pedí dinero a un familiar para reconstruir una habitación y un cuarto de baño. Nadie se preocupa de enviarnos comida o dinero. Estamos olvidados", lamenta.

La situación no es mucho mejor para quienes siguen en el campamento de Al Atatra, donde niños descalzos juegan en un insalubre charco de lluvia, aparentemente ajenos a su desgracia.

El cielo gris, el fuerte soplido del viento y la cercanía a la ultra-protegida frontera con Israel refuerzan el carácter deprimente del lugar, en el que la veintena de tiendas parecen frágiles; los padres, vulnerables; y los alrededores, yermos. Sus residentes aún esperan los 4.481 millones de dólares prometidos por más de 70 países en marzo pasado en Egipto para la reconstrucción de Gaza tras la operación Plomo Fundido. Además de unos 1.400 palestinos muertos (en su mayoría civiles), la guerra de Gaza dejó 4.100 edificios destruidos por completo y otros 17.000 dañados en mayor o menor medida.

Los habitantes de Gaza no han podido importar materiales de construcción a causa del bloqueo israelí, iniciado en 2006. La falta de perspectivas de un futuro mejor sirve de abono al pesimismo, excepto para Yamila, una joven de 14 años que perdió las piernas en los bombardeos. "A quienes creen que he perdido todo les digo que conservo la esperanza y la fe en Dios", declara con un optimismo poco frecuente en una Gaza todavía herida.

  • 1