Economía

Un campo unido llama a 2 días de huelga general por la crisis

Asaja, COAG y UPA hacen ahora piña tras años de desencuentros

el 18 oct 2009 / 21:09 h.

Miguel López, secretario general de COAG, jaleando a los agricultores en una manifestación.

No se esperaba. Son contadas las ocasiones en las que las tres grandes organizaciones agrarias, UPA, COAG y Asaja, han agregado sus fuerzas a lo largo de esta década para reivindicar unos mismos intereses y tomar las calles. Es más, unas y otras convocaban sus manifestaciones por separado -a ver quién puede más- aflorando una división que es el contraste de la unidad sindical que en materia laboral tienen UGT y CCOO.

Hubo incluso dos episodios de quiebra plena, como fueron los conflictos del algodón de 2002 y, tres años más tarde, el desatado con la subida del gasóleo. Muy lejos queda la sintonía que, entre 1996 y 1998, hizo posible que la Comisión Europea diera marcha atrás en la reforma del régimen de ayudas para el aceite de oliva.

Sentados en una misma mesa, Pedro Barato, presidente de Asaja nacional, Miguel López Sierra, secretario general de la COAG, y su homólogo en la asociación agraria UPA, Lorenzo Ramos. Insólita imagen tomada la semana pasada. Son muchas las ocasiones en las que se ven, pero mediando la Administración y por necesidades de la negociación, tanto en Madrid como en Andalucía. ¿Por qué esta unidad nacional?

En privado, las organizaciones del campo reconocen que las movilizaciones hechas por separado, ya sea por siglas o por sectores -como las de los olivareros en Jaén, los cultivadores de hortalizas de Almería, los productores lácteos en toda España o los aceituneros en Sevilla- "no han tenido la suficiente repercusión, a la vez que han quedado desapercibidas debido al contexto general de crisis económica".

Por ello, comentan, "queremos sacudirnos la imagen de que este sector es el que menos padece la crisis, una visión errónea que difunden las administraciones públicas tanto a nivel estatal como aquí, en Andalucía".

En la carta reivindicativa, por la que convocan dos días de paro general en el campo español para los días 20 y 21 de noviembre -ese último día habrá una manifestación en Madrid-, dicen que la "grave situación por la que atraviesa el sector agrario posee su origen en una profunda crisis de mercado con precios de nuestros productos hundidos y costes de producción disparados".

El documento está rubricado por los anagramas de las tres organizaciones agrícolas. Falta el de las cooperativas -CCAE, o Faeca para Andalucía-, aunque éstas se sienten identificadas con las reivindicaciones y, por tanto, podrían sumarse a la huelga.

"Es injusto e insostenible que los precios de nuestros productos estén por debajo de los costes de producción. No hay duda, ahora el campo es toda una ruina", sentencia la tabla de quejas. Por ello, solicitan medidas fiscales, como la subida del IVA compensatorio en la venta de sus productos -el Gobierno ha aprobado un incremento para 2010-, el impuesto reducido para los insumos (abonos, semillas, etcétera), establecer ya el gasóleo profesional y un plan de financiación para inyectar liquidez al campo través de nuevas líneas de crédito ICO y refinanciación de la deuda.

La unidad y la convocatoria de dos días de paro general, además, han cogido por sorpresa a la Consejería andaluza de Agricultura y Pesca y al Ministerio del ramo. No en vano, las titulares, Clara Aguilera y Elena Espinosa, han sostenido que la del campo no es una crisis generalizada, aunque sí hay sectores que la sufren, sobre todo el ganadero.

El olivar se ha manifestado en Jaén, las frutas y hortalizas, en Almería y la aceituna de mesa, en Sevilla. No obstante, ha sido Asaja la que convocó, el 31 de marzo pasado en la capital hispalense, la primera protesta con reivindicación general para el campo, y no para sectores concretos. El lema de tal manifestación fue Por la supervivencia del campo y el empleo en el medio rural.

  • 1