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Un canterano amenaza al Betis

Rubén Cruz pasó siete años en la cantera bética. Ahora es el delantero del Albacete y fue su pichichi en el ascenso: 26 goles. “No lo celebraré si marco”, dice el exverdiblanco.

el 13 sep 2014 / 09:11 h.

ruben cruz albacete - antonio acedo_opt Rubén Cruz, con 19 años, se zafa de Joaquín en un entrenamiento de la 2004-2005. Foto: Antonio Acedo. El Albacete vuelve a cruzarse mañana en la vida del Betis y hay en las filas manchegas un jugador zurdo con una técnica exquisita y una pierna que es un guante, como diría el clásico. Siempre ha sido así, pero ahora adorna su clase con una puntería nunca antes vista en su carrera. Se llama Rubén Cruz Gil, la pasada temporada contribuyó con 26 goles al ascenso del otrora llamado queso mecánico... y se crio en la cantera del Betis. Rubén (Utrera, 13 de octubre de 1985) tenía diecisiete años cuando fue reclutado por Paco Millán para unirse al juvenil de Liga Nacional del Betis. Al año siguiente dio el salto al División de Honor y exhibía tal nivel que de vez en cuando era reclamado por Lorenzo Serra Ferrer para que se entrenase con el primer equipo. La estrella del Albacete permaneció siete años en los escalafones inferiores del Betis. Entró en 2003 y salió en 2010. Y resolvió el ciclo juvenil con una ficha en el Betis B. “El 99% iba al C. Yo tuve la suerte de ir al filial”, rememora. A lo largo de los años compartió vestuario con Casto, Adrián, Isidoro, Cañas, Rodri, Álex Ortiz, Toni, Diego Segura, Cañamero, Damián... y su paisano Israel, que ahora también lo acompaña en el Albacete. Entre 2007 y 2010, Rubén jugó 76 partidos en Segunda B, 52 como titular, y su marca fue de 2 goles por campaña. En las tres repitió el registro. Pero con el primer equipo no pasó más allá de los clásicos amistosos veraniegos, “sobre todo con Tapia”. “En esa época se miraba más a otros lados antes que al filial”, recuerda. Tras salir del Betis, Rubén Cruz fichó por el Unión Estepona. “Tenía claro que no me quería mover lejos de casa, a no ser que llegase una oferta que me llamase mucho la atención. Hice un buen papel y me llamó el Melilla. Luego volví cerca de casa, a Écija. El equipo hizo un gran papel y la mayoría nos colocamos muy bien. Yo llegué al Albacete e hicimos otra muy buena temporada”, cuenta. En la ciudad manchega ha explotado el mejor Rubén Cruz. 26 goles, ascenso a Segunda y una renovación que no dudó en firmar. “Aquí estoy a gusto y me siento valorado”, recalca. “Ahora mismo, la verdad, soy del Albacete. Me da igual el Betis”, asegura. ¿No firmaría la permanencia del Alba y el ascenso verdiblanco? “Lo primero que firmo es nuestra permanencia. Al Betis no lo miraría”, reitera. Rubén Cruz es delantero. Antes se desenvolvió por la banda, “tanto de lateral como de interior”. “En mi último año en el Betis B, Oli ya me puso de punta y mediapunta porque veía que siempre tenía dos o tres ocasiones por partido. Aquí, el míster me da mucha confianza en ese puesto”, relata. Como para no dársela. La pasada campaña, 26 goles como 26 soles. “Estaba con el botoncito rojo para arriba”, bromea. “El equipo hacía un buen fútbol y yo lo veo bien de cara a portería, aunque creía que haría una decena como mucho”, alega. Y en el curso de su debut en Segunda, otra diana, al Alcorcón en la primera jornada. En ese plan goleador llega, vuelve, a Heliópolis. “Me hace mucha ilusión jugar allí. Esto es lo que buscaba, estar en el escaparate y jugar en sitios así. Es como darle un balón nuevo a un niño chico”, confiesa el utrerano, que estaría encantado de marcar pero no lo celebraría. “Lo primero que quiero es ganar. Si marco, sería doblemente feliz y dormiría mejor que nadie en el mundo, pero prefiero los puntos y no marcar”, dice en primer lugar. “Con el Estepona le metí un gol al Betis B y no lo celebré. Es por respeto a la gente que me trajo y al club que me dio la oportunidad de crecer”, añade Rubén, que da pistas de cómo es su Albacete:_“Nuestra filosofía es tener el balón, tenemos un grupo muy compensado y estamos muy a gusto con las posesiones largas. Eso nos dio éxito. Hay pocos equipos que practiquen este estilo vistoso”, advierte. Eso sí, también avisa de que “será un partido muy complicado” que exigirá que jueguen “a la perfección”. “El partido de Ponferrada seguramente es el peor que hará el Betis en toda la Liga”, opina.

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