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Un cartel de las fiestas primaverales sin nazarenos

Juan Valdés reúne a conciencia todos   los tópicos de la Feria de Abril en su obra

el 20 dic 2010 / 17:17 h.

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Rosamar Prierto-Castro y el autor del cuadro flanquean el cartel.
Los toldillos de las casetas, los farolillos, la estampa de dos flamencas bailando sevillanas y, reflejada en un espejo, el icono de la Giralda. El cartel de las Fiestas de Primavera de Sevilla de 2011 reúne, a conciencia, todos los "tópicos" de la Feria de Abril. Su autor, el catedrático de Bellas Artes Juan Valdés, no ha querido rehuir de "ningún tópico ni tipismo" de una de las fiestas más universales de la ciudad. Dice el pintor que porque "los tópicos forman parte de nuestras tradiciones y hay que compaginarlos con el modernismo". Nada hay más tópico que el flamenco y recientemente ha sido declarado como patrimonio de la humanidad, reflexionaba ayer Valdés.

Su cartel de las Fiestas de la Primavera, descubierto en el Salón Colón del Ayuntamiento en medio de una gran expectación, está dedicado exclusivamente a la Feria de Abril de Sevilla. No hay ni siquiera un guiño a la otra gran fiesta primaveral de la ciudad, la Semana Santa, un olvido que su autor argumenta primero porque "no es preceptivo ni obligatorio" incluir esa referencia y después porque "es una contradicción meter algo de Semana Santa en una cosa de Feria, o al contrario". Y como el artista de origen pacense ya pintó el cartel de la Semana Santa de 1997, en el que se recogen las imágenes titulares de la hermandad del Museo, con ese encargo ya considera pagada su cuota a la otra fiesta de la ciudad.

"Además, en medio de dos mujeres bailando, qué pintaba un nazareno", apostilla.

Valdés, que se sintió torero en la presentación de su obra -"va por ustedes", espetó al auditorio-, explicó que había tratado de plasmar un cartel para y por Sevilla representando la alegría y el color de la Feria de Abril, destacando el "movimiento" de los mantocillos al aire de las dos flamencas que protagonizan el cartel.

Ambas gitanas tienen nombre propio. Valdés empleó como modelos para su cartel a dos amigas de sus hijas que daban esa estampa de "flamenconas" que buscaba el artista: María Niebla y Maruja Osorno, presentes ayer en la presentación de la obra. Ambas lucen trajes de diseño -el blanco es de Aurora Gaviño y el rojo con lunares de Justo Salao- y pose de Pepa Montes, la bailaora que les colocó los brazos y las manos para que su baile tuviera mayor autenticidad.

En la composición, las dos flamencas se reflejan en una cornucopia o espejo tallado, elemento de gran tradición en el adorno de las casetas, lo que le permite al artista "duplicar la imagen" de ambas mujeres.

El cuadro, con unas dimensiones de 1,47 metros por 1,16, está pintado al óleo sobre lienzo.

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