Economía

Un castigo generalizado

Los intereses de la deuda española alcanzan niveles históricos en medio de una desconfianza masiva hacia la Eurozona

el 15 nov 2011 / 15:19 h.

Imagen de la sede de la Bolsa de Madrid en la jornada de ayer, cuando su principal índice, el Íbex 35, cayó, aunque no hubo descalabro.

Literalmente, contra las cuerdas. España paga cada vez más por sus emisiones de deuda ante la enorme desconfianza de los mercados en la salud de sus finanzas públicas y, en general, de su economía, con récord para la prima de riesgo y en el rendimiento del Tesoro. Pero no estamos solos.


España, Italia y Grecia no son los únicos socios de la Unión Europea que sufren ataques de los especuladores. Las primas de riesgo también subieron en Francia (190 puntos), Bélgica (312) o Austria (185), frente a un bund germano que, hoy más que nunca, es un refugio para los inversores. El caso extremo aflora en Italia, pese a sus cambios de gobierno y el compromiso de acometer los recortes previstos, puesto que su diferencial se situó ayer en los 532 puntos básicos, al tiempo que el interés que ha de pagar por sus bonos a 10 años superó la barrera del 7% -para que se entienda: una barbaridad-.

En el caso de España, el Tesoro Público logró colocar 3.158,07 millones de euros en letras a 12 y 18 meses, mas se vio obligado a subir el interés a máximos, por encima del 5%, para cerrar la emisión debido a la tensión de los mercados, que siguen apuntando a España e Italia. Con esa alza de los tipos, el organismo dirigido por Soledad Núñez se situó en la parte media del rango. Esperaba captar entre 2.500 y 3.500 millones, siendo alta la demanda: 8.800 millones. En concreto, el Tesoro colocó 2.600,14 millones de euros en letras a 12 meses. Tipo: 5,20%. Emitió, además, 557,93 millones en letras a 18 meses.

Tipo: 5,32%. Son niveles que no se veían desde 1997 y, en suma, vienen a encarecer las emisiones españolas de deuda pública. El interés al que cotizaban los bonos a 10 años, por su parte, se elevó al 6,322%, a unas décimas del máximo del 6,40% que marcó en agosto, justo en vísperas de la decisión del BCE (Banco Central Europeo) de comprar bonos de los países periféricos.


La dimisión de Silvio Berlusconi y la celeridad prometida por el nuevo equipo de gobierno italiano para ejecutar los ajustes no relajaron la gran tensión en ninguno de los países, que siguen en el punto de mira de los inversores. En este contexto, el Tesoro italiano se vio forzado ayer a pagar un interés récord del 6,29% para colocar 3.000 millones de euros, el máximo previsto, en la subasta de bonos con vencimiento a 5 años.


Grecia logró colocar ayer 1.300 millones de euros a letras a 13 semanas, a un interés del 4,63%, similar celebrada el pasado día 18 de octubre.


Así, el resultado de estas emisiones recoge, asimismo, los recientes cambios a la baja en los cálculos de crecimiento y el riesgo de una nueva recesión económica. De hecho, la Comisión Europea ha sido la última en revisar sus cifras y estima ahora que el PIB de España se quedará en el 0,7% este año y el próximo.


Mañana, el Tesoro se volverá a someter a una nueva prueba. Intentará captar de los inversores entre 3.000 y 4.000 millones.


Para el gestor de renta variable de Inversis Banco David Navarro la salida "ruidosa" de Berlusconi acrecenta las dudas en la Eurozona, dado que, "hasta el último momento", su partido no ha garantizado el apoyo al nuevo Ejecutivo de técnicos encabezado por Mario Monti. Éste incluso podría asumir directamente la cartera de Economía, según apuntaron medios transalpinos.


En la bolsa, caídas, aunque sin descalabros. En la madrileña, su principal índice, el selectivo Íbex 35, cedió un 1,61% y se quedó en los 8.237 puntos, siendo los grandes bancos los que arrastraron a la baja.

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