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Un colegio crea un fondo solidario para ayudar a padres sin recursos

Ayudarán a pagar el material y las excursiones o visitas de sus hijos a cambio de trabajos para el centro.

el 13 oct 2012 / 21:15 h.

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El Huerta de Santa Marina es uno de los cinco colegios públicos del distrito Centro y el más demandado. / Javier Díaz

Niños que se quedan sin ir a excursiones o visitas organizadas por el colegio porque sus padres no pueden pagarlas, familias que no pueden comprar el material escolar para sus hijos e incluso las lociones antipiojos para los temidos brotes de cada curso escolar. Esa es la realidad que la crisis ha llevado a muchos colegios sevillanos y uno de ellos, el Huerta de Santa Marina, del Centro, ha encontrado una solución: un fondo de solidaridad con aportaciones voluntarias al que pueden pedir ayuda los padres que lo necesiten y a cambio ofrecerse a catalogar libros de la biblioteca, restaurar los viejos armarios del centro, barrer el patio, trabajar en el huerto del centro o hacer cualquier tarea que sepan desempeñar en beneficio del colegio.

La propuesta surgió a raíz de ver, cada vez más, los problemas de algunas familias para pagar las excursiones, actividades o el material y "no había una solución establecida, se sacaba el dinero de donde se podía o a veces los alumnos se quedaban sin ir" a una excursión o a una función de teatro programada como actividad cultural porque sus padres no podían pagar la entrada, explica la directora del Huerta de Santa Marina, Isabel Vidaller. El Consejo Escolar estudió la idea y decidió crear una comisión para gestionar el fondo, el punto más problemático. La comisión está formada por dos representantes de los padres de alumnos y uno de la dirección del colegio.

Las solicitudes de ayudas han de presentarse a esta comisión, que es quien valorará y estudiará cada caso y firmará con la familia solicitante un acuerdo. Los padres no recibirán el dinero sino que del fondo se pagará a sus hijos la visita, excursión o el material necesario, a cambio de que éstos realicen algún trabajo para el colegio. "No es pedir sin más, es un intercambio que es más digno", subraya Villader. En el colegio, dice, hay muchos trabajos por hacer.

Aunque la iniciativa acaba de echar a andar y solo han enviado una circular a los padres de los alumnos para informarles de cómo pueden hacer aportaciones voluntarias al fondo y cómo solicitar la ayuda, ya hay solicitudes y también donaciones, que no tienen una cuantía ni periodicidad definida. "Haremos campañas recordactorris pero se trata de que cada uno dé lo que quiera y cuando quiera", señala Villader, que recuerda que "es una inversión en el colegio" porque las familias que reciban la ayuda revertirán ésta en el centro con su trabajo para el mismo.

La idea ha tenido buena acogida entre los padres del colegio, que ven en ella una iniciativa solidaria que además da un gran ejemplo a los niños, y la directora reconoce que "hay familias a las que les ha tranquilizado saber que podrán contar con esta ayuda". Villader desconoce si existen iniciativas parecidas en otros colegios de la ciudad, salvo algunos programas de intercambio de trabajos a modo de bancos del tiempo en algunos colegios de educación compensatoria. El Huerta de Santa Marina (antiguo Padre Manjón) es uno de los pocos colegios públicos del Centro Histórico y el más demandado del distrito. De hecho, este año, Educación tuvo que aumentar de una a dos las unidades de Infantil para niños de tres años al recibirse el doble de solicitudes que las plazas ofertadas.

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