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Un crack con las horas contadas

El desencuentro que vive el brasileño Ronaldo de Assís, Ronaldinho, con el Barcelona y parte de la afición culé parece que ha iniciado un camino de no retorno, después de la contundencia en las declaraciones expresadas por el presidente del club, Joan Laporta. (Foto: EFE)

el 15 sep 2009 / 02:19 h.

El desencuentro que vive el brasileño Ronaldo de Assís, Ronaldinho, con el Barcelona y parte de la afición culé parece que ha iniciado un camino de no retorno, después de la contundencia en las declaraciones expresadas por el presidente del club, Joan Laporta, quien desaconsejó que el foco de atención fuese el jugador y sí el equipo.

El futbolista sigue instalado en un proceso de recuperación por unas molestias musculares que asegura que padece en el aductor de la pierna derecha y ayer volvió a trabajar en el gimnasio, lejos del grupo de barcelonistas que se han entrenado en la ciudad deportiva.

Después de tres partidos de baja como consecuencia de estas molestias, nadie en el club se atreve a pronosticar si Ronaldinho viajará con sus compañeros este fin de semana para jugar en Sevilla contra el Betis.

En el serial de Ronaldinho, las declaraciones de Laporta se presentan como un punto de inflexión, cuando el mandatario barcelonista pidió respeto para el jugador a la vez que apuntaba lo siguiente: "Ahora hay que buscar al equipo por encima de las individualidades. Y si las individualidades no están a disposición del entrenador, pues que hagan todo lo posible para estar recuperados".

En las últimas semanas, todos los actores del nuevo desencuentro con Ronaldinho han dicho la suya (entrenador, servicios médicos y compañeros del brasileño), pero faltaba por conocer la posición del propio futbolista y de la junta directiva.

Tras la reunión del consejo barcelonista, Joan Laporta asistió a un acto público tras el cual atendió a los medios, a los que no desveló el contenido de la junta directiva, pero se le entendió todo cuando se refirió a Ronaldinho.

"Lo que le interesa al entrenador es priorizar al equipo por encima de todos, porque es el equipo el que ganará. El equipo ha de estar por encima de cualquier individualidad", dijo el presidente. Ronaldinho, desde la noche del martes, parece que ha dejado de ser importante para el Barcelona.

De ser motivo de debate acerca de la conveniencia o no de renovarle, después de que el club considerase que el jugador estaba completamente amortizado, Ronaldinho ha pasado a un segundo o tercer plano en el Barcelona, papel de repudiado que algunos defensores consideran que le ha sometido el club.

Nadie habla claro. Nadie en la entidad ha hablado claro acerca de qué está sucediendo con el jugador desde hace meses y cuya situación ha originado que se haya perdido tantos entrenamientos y partidos debido a lesiones o supuestas dolencias musculares. En cambio, corren por el entorno barcelonista numerosos rumores de una vida desorganizada y que está influyendo negativamente en su carrera.

El hecho que parece estar claro es que el Barcelona no cuenta con el jugador en este sprint final de campeonato. No significa ello que si el jugador se recupera de sus dolencias y alcanza una condición óptima regrese a una convocatoria, pero a diferencia de años atrás, el club no se siente prisionero del jugador para disputar sus encuentros. Pocos en el Barcelona creen reversible esta espiral de sospechas, acusaciones y verdades a medias en el entorno del club. Lo que sí que parece que va a ocurrir es que el entrenador, Frank Rijkaard, ya no se siente en deuda con el futbolista, a quien tantas veces a protegido en los últimos meses, y que no padecerá ninguna presión para alinearlo.

Otra cuestión es el Ronaldinho más allá de este final de temporada. Al margen de cómo pueda acabar el campeonato y la aportación del jugador, la idea con la que trabaja el club es la de buscarle una salida para que pueda incrementar sus expectativas laborales en otro ámbito.

De esta forma, en el club, después de la reunión de la junta directiva, se considera que el serial de Ronaldinho toca a su fin; si el jugador aporta algo al equipo en las próximas semanas, será bienvenido, y en caso contrario, ya no se contemplará juzgar más su situación.

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