Cofradías

Un cuarto de siglo de vestidor 'por casualidad'

el 18 abr 2011 / 17:43 h.

Más de veinticinco años lleva este sevillano de pies a cabeza vistiendo Vírgenes por las diferentes cofradías de Sevilla. "Y no solo de nuestra ciudad. En su momento, vestí imágenes en Jerez, San Lucar, Rota y Utrera", explica, entusiasmado "he llegado a tener a mi cargo 18 vírgenes de distintas hermandades. Ya no puedo con ese peso, voy dejando esta labor a los más jóvenes", comenta.

José Ramón Paleteiro afirma estar muy contento con Los Javieres porque "tiene muchos detalles conmigo". Este año, por el 25 aniversario como vestidor de la Virgen de Gracia y Amparo, "me han regalado un pañuelo, el día de la comida de la hermandad que se hizo el primer Domingo de cuaresma. Es el último pañuelo que tuvo puesto. Para mí es un orgullo tenerlo", se emociona. Este año, siendo la Virgen de Gracia y Amparo protagonista del cartel de Semana Santa, Paleteiro explica que "el pintor ha hecho una buena mezcla entre el velo y el cuerpo bordado, que va por debajo del velo. Se ha inspirado en la forma de vestir de la Virgen, ha sabido captar cada pliegue.

Le ha quedado genial". Además, el vestidor asegura que "Gracia y Amparo es una de las más sencillas de vestir porque no va terminada a la calle, es decir, va muy ligerita, ya que lleva un velo sujeto con alfileres muy suaves". Paleteiro recuerda, con nostalgia, las primeras veces que las hermandades recurrieron a él para vestir sus imágenes. Rondaba el principio de los 80. "Me pidieron un favor: vestir la Aurora y Consolación mientras resolvían el problema de su vestidor. Dije que la vestía dos veces, y 25 años después aún sigo con esta labor", y ríe. José Ramón critica que "a veces, otros vestidores se atribuyen ideas que no son suyas. Eso no me gusta. Voy dejando sitio a los nuevos".

Es por esto que Paleteiro se ha quedado sólo con dos imágenes, "donde me encuentro más cómodo". En la actualidad, se encarga también de vestir la Virgen de Monte-sión porque "soy prioste de la hermandad" y Gracia y Amparo en Los Javieres porque "desde pequeño me han traído a estudiar aquí. Era un poco desastre. Siempre me gustó esta Virgen." Por contra, Paleteiro afirma que "es una labor muy dura. Se invierten 13 o 14 horas en las sacristías, y no son remuneradas". El vestidor asegura que "las casualidades de la vida me han llevado a realizar una labor tan bonita como gratificante, aunque se pasan muchas penas ¡aunque se olvidan pronto en esta Semana!".

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