Local

Un ex obispo rompe con 61 años de poder conservador en Paraguay

Paraguay también votó, como otros países sudamericanos, por el cambio. Tras más de seis décadas de gobierno del conservador Partido Colorado, el ex obispo progresista Fernando Lugo obró la hazaña de ganar en las elecciones, lo que levantó un enorme estallido popular.

el 15 sep 2009 / 03:33 h.

TAGS:

Paraguay también votó, como otros países sudamericanos, por el cambio. Tras más de seis décadas de gobierno del conservador Partido Colorado, el ex obispo progresista Fernando Lugo obró la hazaña de ganar en las elecciones, lo que levantó un enorme estallido popular.

Una figura emergente en la política nacional como Lugo cosechó una victoria incuestionable al obtener el 40,8% de los votos, 10 puntos más que su principal rival, algo que nunca en estas seis décadas pudo hacer la oposición, sobre todo el tradicional Partido Liberal Radical Auténtico, y en especial tras finalizar la larga dictadura del colorado Alfredo Stroessner en el año 1989.

Con un país sumido en la pobreza y una tasa de desempleo que obligó a emigrar a cientos de miles de paraguayos, el ex obispo de la deprimida diócesis de San Pedro surgió hace dos años como la última esperanza para unir la oposición. Si no logró como era su intención una colación de los descontentos, hace ocho meses el obispo sancionado a divinis por El Vaticano aglutinó a la derecha representada por el Partido Liberal y a una treintena de grupos de izquierdas y organizaciones sociales.

Su discurso esperanzador de unión de los paraguayos para buscar el bien común se traslado a un amplio espectro ideológico que le llevó ayer al triunfo. Prueba de ello fueron sus palabras nada más conocer su victoria. El ex obispo se comprometió a encabezar un gobierno basado en "la honestidad y no en la corrupción", en indirecta alusión al Partido Colorado. "La democracia la haremos juntos. Viva el Paraguay", gritó el ex prelado, que el próximo 15 de agosto asumirá la presidencia en sustitución de Nicanor Duarte.

Ahora Lugo, para ser fiel a la coalición de partidos en torno a su candidatura. tendrá que compaginar proyectos diversos como los del líder del Partido Liberal, Federico Franco -de centro derecha-, con los de grupos izquierdistas como el movimiento radical Tekojojá o el Movimiento al Socialismo, afines a las políticas del venezolano Hugo Chávez o el boliviano Evo Morales.

Estallido de júbilo. La espontánea concentración de miles de personas, la mayoría jóvenes, que tomó el centro de la capital, Asunción, al conocerse la victoria del ex obispo fue recogido como un signo de la esperanza con la que los paraguayos recibieron el cambio y también la caída de los colorados.

El Partido Colorado casi con seguridad volverá a formar grupos fuertes en ambas cámaras, pero como bien sabe el actual presidente Nicanor Duarte, no siempre votan en bloque por la diversidad de fracciones internas de la formación. Duarte, al tiempo de reconocer la derrota de su candidata Blanca Ovelar, anunció que el Partido Colorado, del que es presidente con permiso, hará lo posible por recuperar el poder los antes posible, lo que vaticina una oposición férrea.

Otro de los actores políticos con fuerte influencia en el próximo Congreso tendría que ser el general retirado Lino Oviedo, que ayer no logró su sueño de ser presidente de Paraguay pero que con su fiel grupo parlamentario puede ser una figura decisiva para la gobernabilidad del país.

  • 1