Local

Un faro en el rascacielos

El rascacielos de la Cartuja debería estar rematado por un faro; un vigía brillante que espante la noche con su haz, como en las costas, para auxilio de náufragos y extraviados; un emblema de los nuevos tiempos alimentado por energías renovables.

el 15 sep 2009 / 07:05 h.

El rascacielos de la Cartuja debería estar rematado por un faro; un vigía brillante que espante la noche con su haz, como en las costas, para auxilio de náufragos y extraviados; un emblema de los nuevos tiempos alimentado por energías renovables.

Sería un bello recuerdo de esa Sevilla que fue la luz del mundo y simbolizaría nuestro afán por avanzar bajo la siempre nueva y rutilante luz del progreso bien digerido. Que pongan un faro tan alto que dé color a todos los gatos pardos que rebuscan su pitanza intelectual entre las sobras y los desperdicios.

Sevilla no heredó de la Expo ningún monumento, pensando en que la propia ciudad lo sería; que aproveche ahora y erija, usando el 92 como cimientos, la única gran obra que realmente le falta. En estos tiempos en que resurgen viejos y absurdos fanatismos, en que el mundo maltrata al forastero, en que no lucen las ideas y en que todo se olvida, Sevilla debe tener y ser un faro.

  • 1