Economía

Un festín bursátil... pese a todo

El Íbex sella la segunda mejor jornada del año (4,96%), al descontar el castigo a la banca española en la recapitalización.

el 27 oct 2011 / 05:52 h.

De madrugada, a eso de las cuatro de la mañana y tras diez horas de negociaciones, los líderes europeos conseguían cerrar un acuerdo. Primero, la recapitalización de la banca, luego lo más difícil, la quita del 50% de la deuda griega y el refuerzo del fondo de rescate, aunque con la letra pequeña aún por detallar.

Aun así, los mercados se apresuraron a dar una bienvenida por todo lo alto al acuerdo y lo festejaron con fuertes subidas lideradas por las bolsas francesa (6,2%), italiana (5,5%) y alemana (5,1%). España no se quedó a la zaga y el Íbex 35 se disparó un 4,96%, hasta los 9.270,50 puntos, en la que se convirtió en la segunda mejor jornada del año. Y no solo eso, la prima de riesgo se relajó 40 puntos básicos para quedarse en los 312.

El mercado no prestó demasiada atención a que el sector bancario español, en concreto sus mayores cinco entidades: Santander, BBVA, Caixabank, Bankia y Popular, requerirán 26.000 millones para alcanzar la solvencia del 9% exigida a junio de 2012, la segunda partida más importante solo por detrás de Grecia. Todo lo contrario, fueron los dos pesos pesados, Santander y BBVA, quienes empujaron al Íbex hacia adelante, con revalorizaciones del 7,53% y del 10,21%, respectivamente. No fueron los únicos, Popular ganó un 4,06% Bankinter un 3,59% y Caixabank un 3,58%.

En ese comportamiento pudo influir la confianza que expresaron los bancos españoles al asegurar que no tendrán problemas para recapitalizarse en los próximos ocho meses y que descartaran tener que recurrir a la ayuda pública para hacerlo.

Así, el consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, aseveró que el banco cumplirá "holgadamente" con los nuevos requisitos de capital, que se traducen en una inyección de 5.224 millones. Su déficit es de 6.474 millones, pero ha generado, según Sáenz, 1.250 millones en los últimos tres meses. En la presentación de los resultados trimestrales, que arrojaron un descenso del beneficio del 13%, hasta 5.303 millones, Sáenz dijo que tiene el objetivo de alcanzar un core capital del 10% en junio de 2012 sin ampliar capital y manteniendo la política de dividendos.

El número dos del Santander precisó que la contabilización de la deuda pública en su balance tendrá un impacto de 1.500 millones en los recursos propios.

Sí consideró "chocante" el volumen de capital exigido a la banca española cuando es la que menos deuda de Grecia tiene en su balance de toda Europa y estimó que determinadas "jurisdicciones" han salido favorecidas por los criterios empleados por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) para determinar las necesidades de capital en función del nivel de activos de riesgo.

Según los criterios de la EBA, el Santander contaba en septiembre con una ratio del 8,12%.
Asimismo, el presidente de BBVA, Francisco González, aseguró que la entidad cumplirá "con holgura" los nuevos requisitos de capital y recordó que en los test de estrés de julio el banco fue líder de solvencia en Europa gracias a su recurrencia en resultados, la diversificación geográfica, su política de riesgos y su clara visión en tecnología e innovación.

Por su parte, la patronal de las cajas, la CECA, incidió en que sus dos entidades adheridas (Bankia y Caixabank) cumplirán sin recurrir a fondos públicos, pero advirtió de que la imposición de mayores exigencias de capital se acabará traduciendo en una restricción de flujo de crédito, "especialmente para familias y pequeñas y medianas empresas, y puede retrasar la recuperación de la economía española".

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, garantizó que los bancos españoles no necesitarán ayuda pública. En rueda de prensa al término de la cumbre, Zapatero subrayó que se trata de un plan de recapitalización "extraordinario y temporal" y que, en el caso de España, su volumen es más elevado que el de otros países porque dos de los cinco bancos más importantes de la Eurozona son españoles.

También redujo la factura de 26.000 a 17.000 millones porque hay que descontar los bonos convertibles, que superan los 9.000 millones entre los cinco bancos. Zapatero señaló que para el Gobierno era "importante" que computara la deuda convertible hasta junio de 2012, algo que ha sido "aceptado".

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