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Un futuro que se vive entre algodones

El sector combate la crisis mientras se discute la temida reforma de la PAC

el 10 dic 2011 / 19:46 h.

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Francisco Sierra con su máquina en un cultivo de la Vega Media del Guadalquivir. / l.j.l.

"Este algodón de fibra larga lo pagarán a 120 pesetas el kilo, ya tenía un contrato firmado", explica Francisco Sierra (Villaverde del Río, 1974), que además de ser agricultor cuenta con una máquina para la recolección. Estas cifras son excepcionales y, en ocasiones, se inflan públicamente como una simple estrategia para no devaluar aún más su valor. En esta campaña, el precio final de la fibra alcanza hasta unas 85 o 90 pesetas por kilo. Francisco se encuentra trabajando en la finca de otro compañero en Alcalá del Río, en la Vega Media del Guadalquivir. "En una hectárea, con un algodón muy bueno, se pueden obtener hasta 3.000 kilos", afirma Francisco. De media suelen recogerse unos 2.000 kilos por cada hectárea de terreno.

Francisco Sierra conduce una máquina gigantesca que consume 400 litros diarios de gasoil y cubre una hectárea en dos horas. "La subida del combustible está afectando mucho", asegura. Afortunadamente, el transporte en camión hasta las desmotadoras ya no lo cubre el agricultor. En esta zona existían dos desmotadoras, pero ya no están operativas: la Cooperativa de Alcalá del Río y Eurosemilla en Los Rosales, ambos municipios de la provincia de Sevilla. La Vega Media cuenta con extensiones de "tierra calma", sin arboleda, idónea para el cultivo de esta planta. Frente al girasol, el trigo y el maíz, el algodón resulta más rentable. "Es un cultivo distinto, el que más dinero genera", afirma el agricultor.

"La heliotis es la peor plaga, se come el fruto, el producto pierde calidad", explica Juan Luis Núñez (Sevilla, 1974), ingeniero técnico agrícola de Agroden SL, empresa de Guillena con cinco años en el sector. La siembra del algodón se hace en marzo y abril, y la recolección comienza en los últimos días de septiembre. Los peritos realizan visitas semanales a los cultivos y asesoran a los agricultores. "Se recolecta cuando la planta está defoliada (sin hojas)", señala. Las plantaciones suelen regarse cada 15 días. La calidad viene marcada por la normativa: una humedad inferior al 12% y con impurezas por debajo del 5%. "Así se considera que está sano, cabal y comercial", comenta Juan Luis, citando la ley.

La inminente reforma de la PAC (Política Agraria Común) en 2013, en vigor para el 2014, está en boca de todos los profesionales del sector. "Me parece que el cambio será mejor si se incentiva la producción", dice Francisco Sierra con algunas dudas. "El porcentaje de ayudas puede bajar". Los augurios en el campo no coinciden con las opiniones de los técnicos en los despachos. "Los cambios de la nueva PAC no premiarán la producción", asegura Emilio Gutiérrez, de Asaja. Recuerda la prohibición de la Organización Mundial de Comercio y apunta que las ayudas, probablemente, se revisen en función de criterios como superficie, explotación y mejoras medioambientales.

Una producción que tiene mucho acento sevillano

Salvando 200 hectáreas en Murcia, la totalidad de la producción de algodón se concentra en Andalucía –y el 60% de esta región, en Sevilla–. “El algodón alcanzó el año pasado un precio histórico en el mercado internacional, 50 céntimos de euro, que no se dio ni en la guerra de Secesión norteamericana, cuando hubo una fuerte demanda”, explica Emilio Gutiérrez. En el antiguo régimen de ayudas existía un precio fijo garantizado que el agricultor recibía al margen de la oferta y la demanda, pero ahora el mercado fija esas variaciones. “Con la subvención en superficie no se premia al mal agricultor; el problema es que, si el precio bajaba a 24 céntimos, los costes de producción eran más elevados que el beneficio”. En esas condiciones la cosecha tendía a descuidarse, era suficiente la siembra. 

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