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Un gobierno provisional para un brusco cambio de ciclo

El grupo socialista es ya un reflejo de la renovación del Consistorio y de la situación del PSOE de Sevilla

el 26 feb 2011 / 18:19 h.

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Cambios. La operación lista de Espadas ha sido encajada con una sobria resignación por parte de sus críticos y con una medida euforia de sus partidarios. El planteamiento de la dirección del partido y del propio candidato asumió un doble riesgo. Por un lado, introdujo el factor de los independientes. Por otro, materializó la brusca ruptura con la etapa anterior. El Ayuntamiento ya no sólo tiene un alcalde provisional, el grueso del gobierno lo es. No sólo se han quedado fuera de la lista 11 de los 16 delegados del PSOE , sino que son muchos los altos cargos que no se juegan ya nada en estos meses. “El ritmo no va a bajar por la lista, ya se había ralentizado”, resume un dirigente socialista. Puede ser. Pero lo cierto es que ahora todo el peso recae en el portavoz socialista Alberto Moriña, el cinco de la lista. El edil parece dispuesto a asumirlo y evitar que el parón afecte más a la campaña. Pero en el primer envite tras la presentación de la candidatura, sólo el desconcierto generalizado evitó la crisis.

El grupo. La dirección del grupo ha provocado tensiones durante todo el mandato. Ha sido el escenario de grandes y ruidosos pulsos. El lunes pudo empezar otro. Francisco Fernández, excluido de la lista, comunicó a Alberto Moriña su decisión de abandonar la portavocía adjunta . Moriña lo trasladó al partido y al candidato. Le dieron vía libre para decidir su relevo, pero intentaron que la salida de Fernández no se materializase. Iba a entenderse como una nueva división, y podía acabar siendo un detonante. Decidió esperar y no tramitarlo. Hasta que el día antes del Pleno Fernández reiteró su decisión de abandonar. Entre la noche del jueves y la mañana del viernes se gestionaron los cambios, tras un último intento de frenarlos, y se anunció que el puesto lo ocuparía Joaquín Díaz. Sin reuniones o negociaciones. Suficiente, en cualquier otra etapa, para abrir un enfrentamiento.  

Nuevo rumbo. El relevo de Fernández por Díaz responde a un razonamiento lógico. Quienes salen deben centrarse en dar por concluida su gestión y culminar los proyectos pendientes. Quienes siguen, deben gestionar lo que queda de mandato y liderar un gobierno compuesto por concejales que encaran sus últimos tres meses en el Consistorio. Está en sus manos además tapar un hueco existente desde hace meses y advertido por el equipo de Juan Espadas: si el papel del candidato no es responder y enfrentarse a Zoido, alguien tiene que hacerlo. La agresividad mostrada esta semana por Moriña contra el PP parece el primer indicio de que la estrategia socialista va encaminada ya a resolver esta carencia.  

El vierismo. La nueva composición de la dirección del grupo refleja la situación del partido. Dos personas, incluso tres contando a Esther Gil, de la máxima confianza de Susana Díaz dirigen el Ayuntamiento.  Mientras tanto, el sector crítico va dejando poco a poco Plaza Nueva y sus referentes dan el relevo a otros, como ha ocurrido en Cerro-Amate y Sur. El vierismo, por último, se queda casi sin representantes. Una de las últimas personas de confianza que le quedaban a Viera era Juan Antonio Martínez Troncoso, quien no sólo está fuera de la lista sino que es el único que no ha visto como su agridulce experiencia municipal se enmendaba. Ahora, en el cierre del mandato, se queda sin sede y debe mudarse a una pequeña oficina en el Laredo.   

Los independientes. Y queda el otro factor: los independientes. Su perfil y sus primeras apariciones públicas –Mercedes de Pablos se estrenó en un debate– reflejan el objetivo que se perseguía con su incorporación: reconciliarse con el voto moderado y con sectores de los que aparentemente se ha distanciado el Gobierno, como empresarios o jueces y abogados. Era una opción, aunque muchos echen de menos a sindicalistas –para reconciliarse con los trabajadores–; a más líderes vecinales –sin carné del partido– o incluso a militantes con un perfil más de izquierdas para no perder votos por el otro lado. Lo cierto es que en IU se frotan las manos con la candidatura. Incluso los mensajes de Espadas limitando las áreas que negociará, les empiezan a sonar bien. “Nos están dejando todo el espacio de la izquierda para nosotros”, resumen.

Merca. Y mientras, el caso Mercasevilla sigue imparable. Y hasta el PA intenta a toda costa aprovechar los réditos del proceso aunque sea a base de productos de marketing electoral de dudosa elegancia. El y tú más con el que el PSOE se defiende del PP es un arma de doble filo. Es tan cierto que los populares no aceptan comisiones de investigación allí donde gobierna como que el PSOE las reclama allí donde es oposición. fjalonso@correoandalucia.es

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