Local

Un golpe para un PP andaluz tocado

El caso Bárcenas explota en un momento muy complicado para el partido de Zoido, sin candidato a la Junta ni liderazgo consolidado

el 19 ene 2013 / 20:20 h.

TAGS:

Rajoy, ayer junto a Floriano, Zoido y Arenas.

Minutos de gloria pensaba vivir el PP andaluz en la cumbre local de este fin de semana en Almería, una intermunicipal que pretendía mimar al partido en Andalucía, que no pasa por su mejor momento. En vez de eso, el encuentro ha sido uno de los tragos más amargos y difíciles para los populares, que han tenido que enfrentarse al escándalo de los supuestos sobres de dinero negro que pagó el extesorero del PP Luis Bárcenas a la cúpula popular durante años. La mancha de corrupción ha empañado la cumbre y ha estallado en uno de los momentos más complicados del PP-A, con una sucesión sin digerir, Juan Ignacio Zoido como líder interino, sin candidato a la Junta y con una notable pérdida de apoyo de su electorado, según las encuestas. Además, el caso Bárcenas salpica al que durante dos décadas ha sido el líder indiscutible del PP andaluz, Javier Arenas, exsecretario general del PP cuando presuntamente se repartían las comisiones y que algunos en la actual dirección andaluza consideran que no se ha marchado del todo de esta tierra. El presidente del Gobierno y del partido, Mariano Rajoy, salió ayer en su defensa un día después de que se evidenciara la soledad de Arenas en Génova.


Rajoy clausuró la intermunicipal, pasó de puntillas por el escándalo de Bárcenas pero quiso echar un capote a su gran amigo Arenas, muy señalado en este asunto. "Muchas gracias por lo que hiciste, por lo que haces y por lo que a buen seguro continuarás haciendo en el futuro", dijo ante un auditorio abarrotado. Arenas, que abandonó precipitadamente el PP-A meses después del fracaso del 25-M, está desde entonces a la espera de que Rajoy lo nombre ministro en la primera crisis de Gobierno. Eso ansía también la nueva cúpula del PP andaluz, porque el expresidente dejaría así de ser una molestia, una interferencia. Tras destaparse el caso Bárcenas -Arenas fue secretario general del PP desde 1999 a 2003, bendijo al extesorero y supuestamente no frenó las irregularidades- sus opciones de volver a La Moncloa parecían muy escasas, pero el espaldarazo de Rajoy le ha colocado de nuevo en las quinielas. "Muchísimas gracias Javier por tu dedicación, tu esfuerzo y tu trabajo", le dedicó.


Rajoy cenó el viernes por la noche en Almería con un grupo de dirigentes del partido en el que estaba Arenas. Horas antes, cuando un diario reveló la información de los sobres en B, la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, dijo que ella frenó esta práctica ilegal, que Arenas se resistió y sentenció: "Que cada uno aguante su vela". La enemistad de la presidenta manchega con el andaluz es vox pópuli, igual que el divorcio de Arenas con Esperanza Aguirre, que ha pedido investigar la corrupción en sus filas.


Arenas no solo confirmó a Bárcenas como el gestor de las cuentas del PP, sino que fue uno de sus mayores defensores tras la imputación por la trama Gürtel. "Bárcenas ha hecho un trabajo extraordinario", "es un ejemplo de decencia", llegó a decir en 2009. Poco después, con la habilidad que le caracteriza, aseguraba que él expulsó a los de Correa y que fue quien convenció al extesorero para que se diera de baja en el partido. Bárcenas, que durante dos décadas llevó la contabilidad del PP, declaró ante el juez que la decisión de encargar trabajos a las empresas de Francisco Correa, cerebro del Gürtel, se tomó en 2000 bajo el mandato de Arenas y Ángel Acebes. El sumario del caso incluye un informe de la Agencia Tributaria que advierte de facturas "irregulares" emitidas por el PP-A en la precampaña electoral de 2003 con la empresa Rialgreen, investigada en la trama. Contratos en Jerez, Granada y Estepona estuvieron también bajo sospecha.

Además, salió a la luz una carta que El Bigotes, responsable de una de las empresas de la trama, envió a Arenas cuando era secretario general pidiendo su mediación para cobrar una deuda del PP gallego. Estos vínculos con el Gürtel, que el PSOE-A ha tratado durante años de sacar partido, no han tenido, sin embargo, ningún recorrido judicial para Arenas.


Ahora vuelve a estar en el punto de mira y ese protagonismo indeseado es otro revés para el PP andaluz. Zoido aseguró el martes que Arenas era el "mejor político de Andalucía", un "referente". En la cumbre de Almería ningún miembro de la dirección andaluza le ha defendido en público, claro que han actuado como si el escándalo de Bárcenas no existiera. Ni una palabra al respecto. "Todo es falso", aseguró a este periódico un portavoz. El PP-A ha optado por la estrategia del ventilador y tanto el líder como el número dos, José Luis Sanz, han proclamado que la corrupción es cosa del PSOE, por el caso de los ERE. El vendaval de los pagos en B podría tener otra consecuencia colateral para el PP andaluz, esto es, que Rajoy no tenga entre sus prioridades autorizar en 2013 el nombramiento de un candidato a la Junta distinto que Zoido, algo que, con toda probabilidad, provocará un relevo en el partido. Es una incógnita quién será el nuevo referente.

  • 1