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Un gran Cajasol cede en la prórroga en un partidazo en Valencia

La derrota del Joventut ante Estudiantes, así como la de Gipuzkoa dejan a los de Aíto muy cerca del play off. Le valdría una derrota por menos de 9 puntos el sábado.

el 11 may 2014 / 14:40 h.

Extraordinario partido el que han ofrecido Cajasol y Valencia Basket en la Fuente de San Luis, decantado por el equipo de Velimir Perasovic en la prórroga (104-93), a la que se llegó con un triple sobre la bocina de Scott Bamforth, que hacía justicia al altísimo nivel de juego de los de Aíto García Reneses ante el segundo clasificado de la Liga y flamante campeón de la Eurocup. El base belga del Valencia Basket Club, Sam Van Rossom (c), entre los aleros del Cajaso, el italiano Marcos Mata (d) y el norteamericano Marcus Landry, durante el partido correspondiente a la 32 jornada de Liga Endesa disputado hoy en Valencia. El base belga del Valencia Basket Club, Sam Van Rossom (c), entre los aleros del Cajaso, el italiano Marcos Mata (d) y el norteamericano Marcus Landry, durante el partido correspondiente a la 32 jornada de Liga Endesa disputado hoy en Valencia. En el partido 1000 del maestro García Reneses, sus chicos le regalaron un enorme partido de baloncesto, del que seguro salió muy satisfecho aunque no se resolviera con victoria. Ahora el Cajasol deberá ganar el sábado al Joventut en San Pablo para lograr la clasificación matemática para los play off, o al menos perder por menos de 9 puntos para mantener el basket average, dado que los de Maldonado, como Gipuzkoa, siguen a dos triunfos tras perder ambos ayer. Era la fiesta del Valencia Basket por la consecución de su tercera Eurocup y acabó siendo la fiesta del baloncesto. Es de esos partidos para exhibir en vídeo como ejemplo de la grandiosidad de este deporte. El Cajasol salió convencido de poder ganar a uno de los conjuntos más poderosos de Europa, y estuvo muy cerca de conseguirlo, por más que en la prórroga se atropellara durante tres lances en ataque que le costaron el partido, porque Valencia sacó a relucir su rodillo para construir un parcial de 11-0 en tres minutos que aniquiló las opciones de los jóvenes cajistas, que volvieron a competir hasta el final y de tú a tú ante un equipo listo para pelear por todos los títulos como ya hiciera en Madrid ante el Real. Marcos Mata llevaba preocupantemente desaparecido durante las últimas semanas, siendo como es un jugador fundamental en los esquemas de Aíto García Reneses. Después de rehabilitarse en la victoria ante Tenerife, hizo de nuevo mutis por el foro en Santiago de Compostela, aunque el equipo salió airoso sin él, algo a lo que venía acostumbrándose. Pero para tener opciones ante grandes equipos como Valencia Basket, un jugador con su experiencia y su aptitudes es clave que en el reparto de responsabilidades de la que deben ser partícipes todos los jugadores de la rotación. Y su regreso fue a lo grande. Con 17 puntos en 14 minutos, con cuatro triples de cinco intentos, llevó al Cajasol a demostrarle al campeón de la Eurocup que, después de hacerle el pasillo de honor en los prolegómenos, no estaba para continuar colocándose en la misma situación con el balón en juego. Más bien todo lo contrario. Desde el primer minuto Cajasol salió muy enchufado, respondiendo prácticamente a todas las canastas de los de Velimir Perasovic, aprovechando una disposición defensiva taronja algo más permisiva de lo habitual. Gran trabajo en la zona de Hernangómez ante unas torres valencianas muy físicas, pero también de toda la línea exterior, comandada por Satoransky. La mentalidad competitiva de Cajasol se puso pronto a prueba cuando Valencia tomó 12 puntos de ventaja con el acierto de Lavrinovic (29-17), justo el momento de eclosión de Mata, apoyado por Landry y una excelente actividad defensiva que llevó al equipo del San Pablo a desactivar a los de Perasovic (40-44). Tras el descanso, los toronja salieron apretando las tuercas en defensa y manteniendo su acierto ofensivo, especialmente desde el triple, desde donde volvieron a recuperar los 12 puntos de renta (67-55). Pero el Cajasol, de nuevo, no se derrumbó, pese a que estaba encajando 30 puntos en un cuarto, como para desesperarse. El Caja no lo hizo y siguió remando, teniendo fe y poniendo todo su talento, como el que tiene a raudales Porzingis, asomando en unos uno contra uno que permiten vislumbrar lo imparable que llegará a ser, como Satoransky, que aportaba otros 5 puntos seguidos. La remontada la culminó Franch con una canasta que partió de un gorro de Landry a Van Rossom (71-72). Valencia ya sabía que su rival no se iba a rendir. Necesitó incluso de seis tiros libres consecutivos para mantener el equilibrio y el Caja entró en ventaja en la recta final (79-81), con menos de tres minutos por jugarse. En la hora de la verdad apareció Doellman, excelso, un jugador extraordinario (85-83), pero no menos Landry que realizó un mate entrando de fuera a dentro, como un cuchillo en la zona espectacular. El triple de Lucic, otro talentazo, sobre la zona 2-3 de Aíto a falta de 2 segundos pareció finiquitar la cuestión (88-85), pero entonces apareció Bamforth, que no había anotado, para anotar un triple que forzaba la prórroga. Luego, Valencia dio otro acelerón más, con Van Rossom, con Rafa Martínez, Doellman… y el Cajasol se quedó cerca de amarrar el play off. Eso sí, dejó un partidazo que da la razón una vez más al maestro: disfrutar no solo depende del resultado, depende del rendimiento. Aíto dixit.

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