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Cofradías

Un gran salón del trono para el besamanos de la Macarena

El antiguo palio de Isaura vuelve a cobijar a la Virgen de la Esperanza dos siglos después en un sorprendente montaje inspirado en su camarín. (FOTOGALERÍA)

el 18 dic 2014 / 14:41 h.

Besamanos de a Macarena. / Foto: José Luis Montero Besamanos de a Macarena. / Foto: José Luis Montero (FOTOGALERÍA. Las imágenes del besamanos) La Virgen de la Esperanza Macarena ya está de besamanos. Hasta el domingo (de 9 a 21 horas ininterrumpidamente) la dolorosa de la Resolana recibirá el cariño de cientos de sevillanos y otros tantos devotos llegados de fuera en esta liturgia tan anhelada en la ciudad con motivo de de la fiesta de la Expectación. De nuevo el equipo de priostía de la hermandad, conformado por Fernando Marmolejo y Jerónimo Núñez, ha sorprendido con un majestuoso montaje en el que se ha recreado un gran salón del trono para acoger a la Esperanza Macarena. Así, el presbiterio de la Basílica se ha convertido en una prolongación del camarín, en cuyas puertas laterales cuelgan sendos espejos, simulando la estancia diaria de la imagen. Besamanos de a Macarena. / Foto: José Luis Montero Besamanos de a Macarena. / Foto: José Luis Montero Al fondo, el camarín queda presidido por un sillón regio a cuyos pies sale una escalinata y ambos lados de ésta se disponen los ciriales que alumbran a la imagen en la Madrugá y que ahora actúan de jarras de las que salen penachos de flores blancas. Asimismo, las lámparas de plata que cuelgan en las esquinas han cambiado la luz por ramilletes de claveles blancos. Además de ello, las credencias de plata que labrara el genial Fernando Marmolejo se sitúan a cada lado del altar con tramos de candeleria sobre su mesa. Coronando todo el altar y cobijando a la Virgen, flota desde el techo el antiguo palio de Isaura que procesionó desde San Gil hasta principios del siglo XX y que, actualmente, se conserva en el Castillo de Aracena por la hermandad de la Vera Cruz de la localidad onubense. Hay que remontarse a José Mena y a la década de los sesenta del siglo pasado para encontrar un palio flotante en el besamanos de la Esperanza. Besamanos de a Macarena. / Foto: José Luis Montero Besamanos de a Macarena. / Foto: José Luis Montero La Virgen de la Esperanza, por su parte, luce el manto de tisú, última obra que realizara Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1930, la conocida como saya de los volantes y la corona de Joyería Reyes de 1913. Destaca el tocado en guipur, que presenta con los pliegues una rosa a la altura del pecho. Desde antes de que abriera la Basílica a las nueve de la mañana, ya había gente haciendo cola. Durante estos días, este templo se convertirá en centro de peregrinación. Hasta él llegaran cientos de historias y peticiones en estos días próximos a la Navidad. También estarán de besamanos hasta el domingo las dolorosas de la O, de San Roque, la Trinidad y la Virgen de la Divina Enfermera. La Esperanza de Triana, por su parte, hoy celebra el último día de besamanos.

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