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Un impulso a la Ley de Dependencia

Trinidad Jiménez toma el testigo a Bernat Soria en el Ministerio de Sanidad, que a partir de ahora asume también las competencias de políticas sociales.

el 16 sep 2009 / 01:05 h.

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Trinidad Jiménez toma el testigo a Bernat Soria en el Ministerio de Sanidad, que a partir de ahora asume también las competencias de políticas sociales. El área que ha quedado en el limbo es consumo. El presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, no aclaró si Jiménez se hará también cargo de esta materia.

Una mujer de partido, hasta ayer secretaria de estado para Iberoamérica, es la sustituta de un ministro que llegó al Gobierno de la nación con un prestigioso currículum científico por sus investigaciones en células madre y que tras 20 meses al frente de Sanidad podría volver a sus orígenes, los laboratorios, para seguir con su carrera como investigador.

En el corto espacio de tiempo que ha llevado la cartera de Sanidad ha dejado muy avanzado -se esperaba su aprobación para el próximo mes de junio- el deseado Pacto por la Sanidad, un acuerdo entre todas las comunidades autónomas para unificar criterios y servicios, que ahora tendrá que sacar adelante la nueva ministra.

Además, Soria impulsó el Plan de Salud Bucodental, el estudio antropométrico para unificar las tallas en la ropa, un plan para reducir el consumo de sal, otro para fomentar la ingesta de frutas entre los escolares y campañas informativas de prevención sanitaria, entre ellas la tan cuestionada Yo me pongo condón, a rimo de rap.

Ahora Trinidad Jiménez, conocida en el mundo de la política como Trini, además de asumir las competencias en materia de sanidad que tenía su antecesor tendrá que luchar con uñas y dientes para desarrollar uno de los proyectos estrella del Gobierno de Zapatero, la Ley de Dependencia, pero que, sin embargo, se ha quedado en fuegos de artificio porque las comunidades autónomas, a excepción de Andalucía, no están muy por la labor de que funcione a pleno rendimiento. En estos tiempos de crisis, la falta de recursos es una excusa más que recurrente para frenar la ley. Jiménez deberá trabajar duro para conseguir que las condiciones de acceso a los servicios que se fijan en la Ley de Dependencia sean rápidos e iguales en todas las autonomías. Para ello habrá que solventar la falta de financiación y presupuesto.

Otros retos que tendrá que asumir la nueva ministra son solucionar la falta de médicos especialistas para los próximos años -se calcula que en 2025 habrá un déficit de 25.000 especialistas-, crear un calendario de vacunas único para todas las autonomías e implantar en todos los territorios un sistema de historia clínica digital que permita a los médicos conocer los datos de los pacientes desde cualquier hospital del territorio español.

El aval que tiene Jiménez para asumir la cartera de Sanidad y Política Social es el ser una persona de total confianza del presidente Zapatero, que le ha aupado en el cargo para que, según fuentes socialistas, "dé peso político" a este nuevo departamento, porque realmente la nueva ministra carece de experiencia en temas sanitarios.

Sin embargo, los colectivos de médicos, enfermeros y pacientes esperan que la nueva ministra dé un "nuevo impulso" a los temas que quedan pendientes, a pesar de que la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública indicó ayer que "hubiera sido mejor la designación de alguien con experiencia" en el sistema.

Además, la potente industria farmacéutica, Farmaindustria, mostró su voluntad de colaborar con Jiménez y ratificó el acuerdo firmado con Bernat Soria de invertir 3.600 millones de euros en los próximos tres años en materia de investigación, desarrollo, empleo y competitividad. En este respaldo expreso a la nueva ministra no se olvidaron de agradecer el clima de diálogo que impulsó su antecesor.

La incógnita de si el nuevo ministerio asumirá el área de consumo es la mayor crítica que se realizó ayer a la decisión de Zapatero. Las asociaciones de consumidores dieron por hecho que Jiménez tendrá esta tarea, pero manifestaron cierta preocupación e inquietud por la desaparición del término consumo.

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