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Un juez ordena el ingreso en prisión a dos etarras por el ataque a la T-4

Francia entregó a España a los dos etarras reclamados por el atentado de la T-4 de Barajas y nada más pisar suelo español, fueron enviados directamente a prisión por orden del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. (Foto: EFE)

el 15 sep 2009 / 03:35 h.

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Francia entregó a España a los dos etarras reclamados por el atentado de la T-4 de Barajas y nada más pisar suelo español, fueron enviados directamente a prisión por orden del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, después de que los terroristas se negaran a prestar declaración.

Los presuntos miembros de ETA Joseba Iturbide y Mikel San Sebastián llegaron ayer a España y están entre rejas por su participación en el atentado de la T-4 del aeropuerto de Barajas (Madrid), el 31 de diciembre de 2006.

Los dos etarras se negaron a prestar declaración a través de un intérprete de euskera, por lo que la comparecencia duro sólo unos minutos. Por su parte, El fiscal Ignacio Gordillo solicitó al magistrado su encarcelamiento por dos delitos de asesinato terrorista -las muertes de los ecuatorianos Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate- y uno de estragos.

A pesar de que un primer momento se negaron a declarar, Iturbide y San Sebastián fueron interrogados ayer por el titular del Juzgado Central de Instrucción número seis de la Audiencia Nacional, Rafael Ruz Gutiérrez, por su supuesta pertenencia a ETA.

Estos etarras fueron detenidos el 15 de febrero en San Juan de Luz (Francia), en una operación conjunta con la Policía gala, en la que también arrestaron a José Antonio Martínez Mur y Asunción Bengoetxea. Iturbide, alias Makara, permanecía huido tras la detención el pasado 6 de enero en Mondragón (Guipúzcoa) de Igor Portu y Mattin Sarasola.

Tanto Iturbide como San Sebastián, alias Pottoko, formaban parte del comando Elurra de ETA y son considerados presuntos autores del atentado contra la T-4 de Barajas. Además, se les acusa de ser los autores de la explosión de sendos vehículos bomba en las discotecas La Nuba y Bordatxo, de las localidades navarras de Urdax y Santesteban, respectivamente, así como de la explosión de una furgoneta bomba en Castellón en agosto del pasado año.

Torturas. Por otra parte, el Tribunal Constitucional ordenó ayer la reapertura de la investigación de un caso de supuestas torturas contra Alberto Viedma, un etarra que fue condenado a 60 años de cárcel por los asesinatos del subteniente del Ejército Francisco Casanova y del concejal de UPN Tomás Caballero. La investigación para determinar si éste sufrió torturas en su detención, fue archivada en 2004 por un juzgado de Madrid.

La Sala Primera del Constitucional entendió que la denuncia por torturas que el etarra presentó tras ser detenido el 28 de febrero de 2002 "no fue investigada de forma eficaz", ya que "aunque se emprendió con prontitud una investigación judicial para tratar de esclarecer los hechos, lo cierto es que ésta se cerró cuando persistían aún sospechas razonables de que el delito se había cometido y medios aún disponibles para despejarlas".

La resolución judicial, que cuenta con el voto particular discrepante del magistrado Jorge Rodríguez Zapata, alude a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y a dos recientes sentencias del propio Constitucional para recordar que, si hay una sospecha "razonable" de tortura, se deben tomar en consideración las circunstancias concretas de cada caso. La decisión del TC se produce tras una demanda de amparo del etarra, que alegó que, con el archivo de la causa, se vulneraba sus derechos a la integridad física y moral, a la tutela judicial efectiva y a un proceso con todas las garantías.

Golpe a los violentos. La Policía Nacional continuó, mientras, con su cerco al entorno de ETA. Así, detuvieron en Rentería a dos personas implicadas en actos de kale borroka, en una segunda fase de la operación iniciada el viernes y que se saldó con diez detenidos. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, precisó que la operación intenta impedir que ETA "se reproduzca" y que "su cantera fluya".

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