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Un jurado popular declara culpable a la niñera boliviana

El abandono del pequeño Jaime por parte de su niñera, una joven boliviana de 22 años, durante casi 48 horas, es un homicidio por imprudencia grave. Así lo ha considerado el tribunal popular que se ha encargado de enjuiciar el caso.

el 15 sep 2009 / 19:25 h.

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El abandono del pequeño Jaime por parte de su niñera, una joven boliviana de 22 años, durante casi 48 horas, es un homicidio por imprudencia grave. Así lo ha considerado el tribunal popular que se ha encargado de enjuiciar el caso. No obstante, le aplican la atenuante de trastorno mental, el de arrepentimiento y el de dilación judicial en el proceso.

El jurado popular encargado de enjuiciar a una niñera boliviana acusada de dejar solo durante dos días a un niño de ocho años con parálisis cerebral, que falleció en su ausencia, declaró ayer a la procesada culpable de un delito de homicidio por imprudencia grave. Los jurados consideraron que Irene C.C. sabía que la dejación de sus funciones podía provocar la muerte del menor a su cargo. Sin embargo, le aplican las atenuantes de trastorno mental y arrepentimiento, derivado de una carta en la que pedía perdón a los padres del niño. Además, aprecian otra atenuante de dilaciones en la administración de justicia, ya que los hechos no se han enjuiciado hasta dos años después de ocurrir.

La portavoz del tribunal popular explicó en la tarde de ayer, durante la lectura del veredicto, que el jurado considera probado por unanimidad que la acusada es "culpable" de provocar la muerte del pequeño al abandonarlo, ya que "nada hizo por evitarlo", si bien el jurado entiende que la inculpada "no se planteó como probable" que muriera el niño, de manera que no la han considerado culpable de un delito de homicidio doloso -como pedían inicialmente la acusación particular y el fiscal-, sino por imprudencia grave.

Fuentes judiciales explicaron que el Ministerio Fiscal ha rebajado su petición y ha solicitado dos años de prisión para la acusada, mientras que la acusación particular -que anunció un posible recurso al estimar que el caso constituye un homicidio doloso, intencionado- ha pedido cuatro años de cárcel. Por su parte, la defensa de la joven solicitó tres meses de cárcel, teniendo en cuenta la existencia de circunstancias atenuantes.

El jurado cree probado que los padres del pequeño, que no podía valerse por sí mismo, contrataron a la procesada para el cumplimiento de tareas del hogar. Organizaron un viaje a Ceuta a finales de agosto de 2006 y dejaron a Irene al cuidado de su hijo. También han considerado probado que la inculpada se marchó a casa de una amiga sobre las 1.00 horas del 26 de agosto dejando solo al menor y que, luego, estuvo hasta las 6.30 horas en una discoteca, donde entregó a un joven al que acababa de conocer las llaves de la casa en el que trabajaba, perdiéndolo de vista.

La joven estuvo buscando al individuo durante esa noche y los dos días posteriores, pero no avisó a nadie de que el niño estaba solo. Los padres llegaron a su casa en la tarde del lunes 28 y hallaron deshidratado a su hijo, quien falleció por no ingerir bebidas durante casi dos días. Para el jurado, la muerte no ocurrió "por infortunio o azar".

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