Un ladrón se queda encerrado dos días en la casa que iba a robar

El individuo alertó de su situación a los vecinos arrojándoles tejas desde lo alto del inmueble.

el 04 abr 2011 / 16:22 h.

Varios miembros del operativo, junto al edificio.

La historia que han vivido los vecinos de la calle La Plaza podría parecer el guión de una película escrita por Luis García Berlanga: una persona que supuestamente habría entrado a robar en una casa termina por pedir a un viandante que llame a la policía para que lo saque de allí, tras llevar dos días sin poder salir de la vivienda.

Estos ingredientes son los que protagonizan un suceso casi surrealista que tuvo lugar en la noche del pasado sábado cuando una joven, que pasaba a la altura del número 28 de esta céntrica calle utrerana, comprobó cómo le arrojaban unas tejas para llamar su atención. El encargado de lanzar estos elementos era un individuo que, desde el tejado de esa casa, rogaba que llamaran a la Policía Local para que pudieran bajarlo a la calle, ya que había quedado atrapado en este domicilio dos días atrás, cuando accedió al mismo. "El hombre dice que había entrado con otras dos personas, pero que éstas se habían ido, dejándolo allí abandonado", comenta uno de los testigos presenciales de los hechos. Además, "pidió que, mientras venían a rescatarlo, anudaran un cigarro a un cable de antena que colgaba de la fachada, para él poder subirlo, porque necesitaba fumar".

Seguramente sin dar crédito a lo que estaba contemplando, la joven llamó a los servicios de emergencias para que acudieran a la alerta, llegando en un primer momento la Guardia Civil que, a simple vista, no encontró al hombre en cuestión. Por ello, se hizo necesaria la presencia de otros compañeros que ayudaran en la búsqueda del individuo. Hasta allí acudieron varios agentes de la Policía Local, Protección Civil, Bomberos y un vehículo del área de obras y servicios del Ayuntamiento, dotado de una canasta, "para poder inspeccionar el tejado a dos aguas que tiene esa casa, de difícil acceso, ya que se temía que esta persona hubiera podido caer y haber quedado inconsciente", señalaron fuentes del servicio municipal de emergencias.

Fue entonces cuando los bomberos accedieron a la vivienda en cuestión a través de una de las ventanas para, desde dentro, poder abrir la puerta principal. Ya en el interior, registraron toda la casa, incluso haciendo un hueco en el falso techo de la planta superior "por si acaso había quedado atrapado allí, ya que esta persona no aparecía por ningún lugar". Sin embargo, las tareas resultaron infructuosas, por lo que procedieron a buscar en los domicilios contiguos, encontrando en uno de ellos a este individuo, que aseguró llevar dos días sin poder salir.

Por aquel entonces ya eran numerosas las personas que se habían agolpado en torno a esta calle, no sólo vecinos, sino también transeúntes y otros ciudadanos que se encontraban en los bares cercanos. Muchos de ellos, con más guasa que otra cosa, jalearon al hombre cuando fue sacado por los agentes, mientras él saludaba como respuesta al revuelo originado. Finalmente fue llevado a dependencias policiales para ser identificado.

La curiosa historia que entretuvo durante varias horas a todo aquel que pasaba por allí tuvo lugar en un inmueble que, precisamente el sábado, hacía dos años que se encontraba deshabitado, tras el fallecimiento de su propietaria.

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