Cultura

Un libro recorre la historia literaria de la esquizofrenia

Si todos los autores tienen su libro, el psicoanalista José María Álvarez confiesa que el suyo es La invención de las enfermedades mentales, una obra "especial" entre las que ha escrito, cuya primera edición sufrió algunos percances, y que ahora, rescata, Gredos, sello de literatura clásica. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 10:29 h.

Si todos los autores tienen su libro, el psicoanalista José María Álvarez confiesa que el suyo es La invención de las enfermedades mentales, una obra "especial" entre las que ha escrito, cuya primera edición sufrió algunos percances, y que ahora, rescata, Gredos, sello de literatura clásica.

El volumen estudia la transformación de "la locura" en "enfermedades mentales" al examinar los resultados de dos siglos de clínica y confrontarlos con la vida del famoso juez Paul Schreber, autor de Memorias de un neurópata, cuya locura fascinó a Freud o al Nobel Elías Canetti, entre muchos, constituida en paradigma.

El texto nació en 1995 cuando un eminente impulsor de la nueva psiquiatría, Manuel Desviat, hasta hace pocos meses director médico del prestigioso Instituto Psiquiátrico José Germain, de Leganés, escuchó a este autor en una conferencia que trató ese asunto y le invitó a dedicarle un monográfico. Álvarez se puso a la tarea, que duró cuatro años y se completó en 400 páginas. En ellas se interroga, "con miras prácticas", sobre el saber edificado en el terreno de la psicosis y propone centrar la atención en "la experiencia concreta" del loco.

El psiquiátrico de Leganés, antiguo manicomio Santa Isabel que acogió a poetas como Leopoldo María Panero, ha sido las últimas décadas, bajo la dirección de Manuel Desviat, referencia de la reforma psiquiátrica en España y en Latinoamérica. Y aquella conferencia de 1995 germinó en este libro, que ahora Álvarez ha reescrito en un estilo más claro y añadiéndole extensión, hasta superar 500 páginas en las que intenta articular la clínica tradicional con el psicoanálisis.

Álvarez propone seguir la estela del psicótico, poner los cinco sentidos sobre sus manifestaciones para ver cómo afectan a quien las sufre, qué le aportan esos fenómenos o por qué son esos, precisamente, los que padece. Su delirio nos enseña que "detrás de esas ideas, tan raras como amadas, alguien bracea para aferrarse a la vida", escribe.

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