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Un milagro en Alcosa por Navidad

Vecinos del barrio se afanan en ayudar a una familia que perdió todo en el incendio de su casa

el 20 dic 2014 / 12:00 h.

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alcosa-solidaria Algunos de los vecinos que colaboran por devolverle un hogar a esta familia de Alcosa. / Foto: José Luis Montero Los milagros existen. Pero no precisamente los divinos (o sí, vaya usted a saber). En este caso, viene propiciado por gente normal, currante, del barrio de Alcosa que tratan de demostrar que hay (mucha) gente buena en el mundo haciendo juntos lo imposible: que la familia de David Lara y Silvia Ramírez recupere el que hasta el domingo fue su hogar. Un hogar que salió ardiendo la madrugada del día 14. El fuego se produjo en el salón a causa de una estufa y David, su mujer Silvia (ambos en paro) y sus dos hijos adolescentes se vieron en la nada más absoluta. «Solo entran en casa 420 euros y con eso no nos daba para pagar el seguro», relata Silvia. «Lo perdimos todo, pero no es nada comparado con lo que nos podía haber pasado», recalca. Algunos de los vecinos que colaboran por devolverle un hogar a esta familia de Alcosa. / Foto: José Luis Montero Algunos de los vecinos que colaboran por devolverle un hogar a esta familia de Alcosa. / Foto: José Luis Montero Silvia confiesa que no le dio tiempo casi ni a darse cuenta ya que nada más salir del hospital (su marido sufre quemaduras en la cara y varias partes del cuerpo) ya estaba todo en marcha pues lo de estar hiperconectados en las redes sociales esta vez fue el germen de la solución. En una página de Facebook, donde más de 4.000 personas que han vivido o viven en el barrio comentan cosas de lo más variado, se labró un movimiento ciudadano que ha hecho que en menos de una semana el piso de la calle Ciudad de Cullera haya pasado de la oscuridad más absoluta, a consecuencia del incendio, a la nada desdeñable posibilidad de que la familia de David y Silvia tenga como regalo de Reyes volver a su casa. «Ese día una vecina puso un comentario sobre que había escuchado bomberos. Por la tarde ya comentaron la situación de David y muy poco después ya había gente que los quería ayudar», comenta David Collado, un amo de casa que hace años dejó el barrio y desde Valladolid ha gestionado los esfuerzos mediante las redes sociales. «Hice una llamada de emergencia y elaboré un protocolo para que la ayuda fuera útil, contando qué hacía falta y cómo podían organizarse. El post se compartió más de 600 veces» y voilà, poco tiempo después había un importantísimo movimiento social que ha conseguido que gracias al esfuerzo, la dedicación y el empeño de la gente del barrio en unos pocos días la vida de esa familia haya cambiado. Desde el mismo domingo, se ha picado, desescombrado, quitado azulejos... Ese quinto piso es un ir y venir de personas que, manchadas de arriba a abajo del clásico polvo blanco de una obra de este calibre, suben materiales, bajan escombros, y traen un sinfín de buenas noticias. «No tengo palabras para agradecer todo lo que están haciendo por nosotros», dice emocionada Silvia. «Gente que no nos conoce de nada y viene a echarnos una mano o nos regala ropa, muebles, comida... Son tantas cosas las que hacen por nosotros que estoy desbordada». Algunos de los vecinos que colaboran por devolverle un hogar a esta familia de Alcosa. / Foto: José Luis Montero Algunos de los vecinos que colaboran por devolverle un hogar a esta familia de Alcosa. / Foto: José Luis Montero Y para muestra un botón, o unos cuantos. El dueño de un bar compró huchas que están repartidas por los comercios del barrio para recaudar dinero, Remar les dará una tele, hay parados que han hecho de albañiles, un polvero que les dejará materiales, una empresa les regala botes de pintura, los suelos, los sanitarios, un frigorífico... «Esto ha tomado categoría de milagro», comenta David Collado, «no hay otra explicación para esto». Una de las personas que ha coordinado los muchos esfuerzos para las obras estos días ha sido Patricia Moreno, una técnico superior en proyectos y dirección de obras, ahora en paro, que ofreció su ayuda desinteresadamente. «Yo no conocía de nada a ninguno y ahora forman parte de mí y yo de ellos», cuenta. Y las ayudas no cesan. La hermandad de Nuestra Señora del Desamparo ha organizado un ambigú el próximo día 27; el club deportivo de Alcosa pondrá en marcha un torneo de fútbol con el que recaudar fondos el día 3, está previsto un concierto solidario... Pero aún hay que seguir trabajando y ayudando, «que esto no se pare», piden, para esta familia, que vive desde entonces en el piso de los padres de David, vuelva a casa por Navidad.

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