Local

Un modelo de ciudad actual y tecnológico sustentado en la industria

 La consolidación de un tejido empresarial en Sevilla ha sido el valor principal para mostrar su capacidad de modernización a nivel internacional.

el 11 ene 2011 / 15:58 h.

TAGS:

Más allá del cambio en esencia de Sevilla en estos diez años, el inicio del nuevo siglo coincidió con un avance en materia tecnológica y empresarial sólo al alcance de las grandes ciudades europeas.

Sevilla fue entonces y sigue siendo ahora una urbe que apuesta por la presencia en sus calles de las sedes de estos conglomerados empresariales que le aportan empleo, mejoran su economía y la dotan de un prestigio que años atrás era impensable que estuviera a su alcance.

Por tanto, Sevilla se ha convertido en esta década en una ciudad vanguardista que ha sabido aglutinar en el seno de su tejido empresarial las sedes de grandes empresas mundiales, ésas que la han elegido como punto de partida para el desarrollo de ambiciosos proyectos tecnológicos que la han dotado de un nuevo carácter empresarial, propio de este nuevo siglo.

Empresas cuyo desarrollo abarca materias que van desde la aeronáutica hasta el desarrollo de comunicaciones y que han elegido a Sevilla por las posibilidades de futuro que ofrece en toda su magnitud.Pero la apuesta por este nuevo tejido industrial no sólo contempla la llegada de grandes conglomerados internacionales.

En su apuesta por hacer de la ciudad un referente, Sevilla ha sabido apostar también por el relanzamiento de las empresas locales, especialmente de aquellas dotadas de una mayor proyección, y lo ha hecho apoyando la reconversión del sector empresarial en el que se incluyen, apostando por su consolidación a gran escala a partir de la base local en la que surgieron.

En unión, estos dos modelos de avance industrial han conseguido situar a la ciudad en un punto de partida de gran relevancia a escala mundial, convirtiendo a Sevilla en esa urbe moderna y sostenible que repercute en una mejora de la situación económica y laboral de los miles de profesionales de todas las materias que se han curtido en ella.

El desarrollo de este nuevo modelo de ciudad, basado en la consolidación de un tejido empresarial e industrial fuerte, ha coincidido con el repunte de una crisis económica que, en mayor o menor medida, ha afectado a todos los sectores de la sociedad.

A pesar de ello, y en contra de la tendencia generalizada, la ciudad ha visto como gracias a la apuesta firme realizada por parte de las instituciones públicas sevillanas han encontrado cobijo en su interior proyectos de envergadura como el ensamblaje del avión A400M, la especialización de la fábrica de Renault en cuanto a la fabricación de cajas de cambio de 5 y 6 velocidades o los avances en biomedicina desarrollados por los científicos de Cabimer en su sede de la Isla de la Cartuja.

Proyectos que, en su conjunto, se han visto apoyados por la consolidación de las apuestas de futuro impulsadas por la nueva fábrica de Heineken, la sede de Abengoa en Palmas Altas o las mejoras en transportes auspiciadas por la nueva esclusa en el Puerto de Sevilla y el inicio de los trámites para la construcción de una segunda pista en el Aeropuerto de San Pablo.

Unos hechos que demuestran la apuesta por la consolidación de la empresa local, ésa que ha sido capaz de transformar la Sevilla de siempre en un referente industrial a escala internacional.

  • 1