Cofradías

Un nuevo milagro en San Julián

El barrio se echó a la calle para ver la siempre complicada salida de la Hiniesta.

el 28 mar 2010 / 16:46 h.

 

Mediodía de bulla en el barrio de San Julián. Bares a reventar. Camareros que no dan abasto, tiradores de cerveza a revienta calderas, freidoras quemando litros de aceite, y ofertas de bocatas de ¿jamón? a tres euros El añorado Sol que todos los sevillanos querían para esta semana se ha asomado con creces a las calles de la ciudad e invitaba salir a la calle para ver la cofradía del barrio. Mientras, un goteo de antifaces azul purísima y túnicas y capas blancas iba acercándose poco a poco al templo -muy mal de pintura y malas hierbas- desde las laberínticas calles aledañas para preparar la estación de penitencia.

Faltaba una hora para que la Cruz de Guía se plantara en la calle pero los más devotos ya tenían reservado un buen sitio junto a la puerta ojival cuarenta y cinco minutos antes de que se descerrajara la puerta del templo. Hay quien prefiere cansarse más pero verla mejor. Es cuestión de gustos.


Justo a las tres de la tarde, y con todo ya preparado dentro y fuera del templo -hasta el dispositivo escoba de Lipasam-, se escuchó a un niño pedirle a su padre: "Papá, dame la cámara de fotos que esto empieza ya". Y así fue. Se abrieron de par en par las puertas de la parroquia y comenzó a procesionar el largo cortejo de más de 1.300 nazarenos mientras el joven disparaba fotos a diestro y siniestro. Dentro del tiempo, los Ariza ya mandaban la cuadrilla del paso de caoba para cuadrarlo frente al dintel. Aún faltaba lo más duro pero a la vez, más emocionante, que casi hace perder la voz nada más comenzar al capataz. Con el crucificado de la Buena Muerte bajado, los costaleros tuvieron que echar cuerpo a tierra para cruzar la ojiva.


Una vez superada, el barrio entero agradeció con una cerrada ovación el trabajo de los hombres de abajo mientras que la banda de Santa María de Arahal interpretaba la siempre populista marcha Alma de Dios para la primera chicotá del paso. Minutos más tarde, y poco antes de que asomara el palio de la Virgen de la Hiniesta, desfiló la representación municipal -la Virgen es patrona del Consistorio- liderada por el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el portavoz municipal del PP, Juan Ignacio Zoido. Los dos juntos, vara en mano, acompañaron a la Virgen a rostro descubierto durante su paseo por Sevilla. Ésta, minutos después, obró de nuevo el milagro para que el palio pudiera salir de la parroquia. Era Domingo de Ramos en San Julián y ya todo estaba hecho. Se había cumplido de nuevo la tradición. La cofradía estaba en la calle y el niño seguía tirando fotos.


  • 1