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Un 'olvido' imperdonable

La insólita imagen vivida el jueves a las puertas del Ayuntamiento de Sevilla es un claro ejemplo de cómo no se debe actuar desde la clase política frente al terrorismo. La Federación Andaluza de Municipios y Provincias convocó ese día concentraciones a las puertas de todos los ayuntamientos andaluces para condenar la muerte del joven guardia civil Fernando Trapero.

el 14 sep 2009 / 21:13 h.

La insólita imagen vivida el jueves a las puertas del Ayuntamiento de Sevilla es un claro ejemplo de cómo no se debe actuar desde la clase política frente al terrorismo. La Federación Andaluza de Municipios y Provincias convocó ese día concentraciones a las puertas de todos los ayuntamientos andaluces para condenar la muerte del joven guardia civil Fernando Trapero. Ningún miembro de la corporación municipal acudió a la Plaza Nueva, sede del ayuntamiento, que se limitó a dejar las banderas a media asta. Apenas un centenar de sevillanos participó en un acto desangelado que acabó con insultos y duros reproches entre algunos de los asistentes. Días antes, el alcalde y miembros de la corporación sí se concentraron para condenar la muerte del primer guardia civil asesinado por los terroristas en Francia. El lamentable olvido del alcalde y los concejales de los tres partidos con representación municipal (PSOE, IU y PP) evidencia que no podemos bajar la guardia ni un minuto para mostrar públicamente nuestro más profundo rechazo al terrorismo de ETA, una banda que agoniza dando sus últimos coletazos, quizá los más peligrosos y sanguinarios como se demostró en Capbreton.

Urge una reflexión de nuestros políticos, más aún cuando colectivos como la Asociación de Víctimas del Terrorismo se echa a la calle para atacar al Gobierno cuando no hay muertes y sin embargo no acude a las protestas cuando ETA mata, en una peligrosa deriva de la que el PP debe distanciarse cuanto antes por su bien y el de este país. Los cinco minutos de unidad escenificados esta semana entre PSOE y PP ante sólo unos cientos de madrileños son la prueba evidente de que los ciudadanos no se creen los últimos empeños de populares y socialistas de aparentar consenso. Y la ausencia de ediles el jueves en Sevilla, sólo contribuye a profundizar aún más en esa desconfianza ciudadana.

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