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Un parado de Mairena del Alcor llega a Madrid tras andar 600 kilómetros para exigir su derecho al trabajo

Con los pies destrozados y fuertes dolores en tobillos, rodillas y cervicales llegaba ayer hasta las puertas del Congreso de los Diputados José Campaña, un parado de Mairena del Alcor que harto de no hallar una solución a cuatro años sin empleo y con una paga de 421 euros para mantener a su familia -su mujer y dos pequeños de 14 meses y cinco años- cogió cincuenta euros y dos mudas para llegar a Madrid: "No vi otra opción que fuera digna que exigir mis derechos", afirmaba mientras descansaba de su recorrido de 600 kilómetros en casa de una compañera del PCE.

el 12 nov 2010 / 19:49 h.

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José Campaña llega con su mochila ante la puerta del Congreso.
Allí no había nadie para recibirle, salvo dirigentes precisamente del PCE encabezados por su secretario general, José Luis Centella, que le acompañó en su recta final. "Hoy no había ningún político, hasta el lunes no retoman su actividad", comentó no sin cierta ironía. El dirigente comunista afirmó ante las puertas del Congreso que, como en el caso de Campaña, "cada cifra de paro es un problema personal" y señaló que esta iniciativa emprendida por este vecino de Mairena del Alcor es fruto de la "desesperanza" y la "falta de horizonte" que a día de hoy tienen los más de cuatro millones de parados que hay en España.


Mientras tanto, va a descansar y a pensar cómo seguir con su acción de protesta: "Quiero estar todos los días en la puerta del Congreso, si no me echan. El plan es quedarme allí hasta que ejerza mi derecho al trabajo", y piensa hacerlo en una tienda de campaña hasta que logre el puesto de trabajo que no encuentra en su pueblo y que le ha llevado a emprender este camino. Y es que, como explica José, "no se puede estar sin tener para vivir y veo indigno tener que pedir en las calles".

Esta fortaleza le ha hecho mantenerse fuerte pese a las duras etapas que ha tenido que hacer y que en ningún momento pensara en abandonar: "Desde que mi mujer se quedó en casa con mis dos hijos sola no hay marcha atrás. No puedo ver que llega el invierno y que no tengo para comprar ropa a mis dos hijos", explica angustiado. "No podía estar sentado en el sofá, no podía estar pidiendo, arrastrándome al Ayuntamiento a pedir un empleo. Tenía que hacer lo único que consideraba digno".

Sin embargo, saca fuerzas de donde no le quedan para expresar su pesar por la situación que como él están viviendo miles de familias españolas: "Es incomprensible. Nosotros les votamos y ellos deben sacar medidas para paliar esta situación. No es normal que te desalojen, que te corten la luz y saquen nueve millones para el Rey y ocho para el Arzobispado". Ésta desprotección en el siglo XXI pertenece al tercer mundo y nosotros creemos estar en el primero".

Desde que salió de Mairena del Alcor el pasado 18 de octubre, el duro recorrido ha hecho mermar sus fuerzas físicas, que no anímicas. Entre los momentos más duros de estos 26 días destaca el cruzar andando Sierra Morena. "La etapa más dura fue la de Fuencaliente a Brazatortas, 38,5 kilómetros sin parar de llover, cruzando tres puertos y ni siquiera pude parar para comer porque se me mojaba la comida. Ocho horas andando y con la ropa mojada".

También reseña otras tres etapas "en las que tuve que andar 48 kilómetros en cada una, y en una ocasión ni siquiera pasé por una gasolinera para poder rellenar mi botella de agua, no tenía ni para beber". "He tenido que andar con los pies ensangrentados, con una lesión en un tobillo y con problemas en las rodillas y en las cervicales, con muchos dolores", destaca. Y encima el camino no se acaba aquí.

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