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Un poco de respeto para los motoristas

Una auténtica odisea es lo que tienen que soportar muchos ciudadanos cada mañana para entrar en Sevilla. La bajada del Aljarafe, la entrada por la autovía de Utrera o el punto conflictivo de la Gota de Leche son los principales lugares donde los atascos son kilométricos en hora punta.

el 14 sep 2009 / 20:56 h.

Una auténtica odisea es lo que tienen que soportar muchos ciudadanos cada mañana para entrar en Sevilla. La bajada del Aljarafe, la entrada por la autovía de Utrera o el punto conflictivo de la Gota de Leche son los principales lugares donde los atascos son kilométricos en hora punta.

La motocicleta se está convirtiendo en el vehículo que más utilizan para llegar a la capital hispalense. Este vehículo, que en manos prudentes es un adelanto para circular por todas partes, se convierte en peligroso cuando los desaprensivos lo utilizan y, desgraciadamente, existen cada día más. La motocicleta en Sevilla tiene un periodo de uso más amplio que en cualquier otra provincia: el clima y los atascos nos acompañan a diario en cualquier calle son razones para optar por el sistema.

Eso sí, tengo que admitir que si desaprensivos llevan motocicletas, también los hay dentro de los coches. Esos automovilistas que no respetan al motorista que marcha según manda el código de circulación. En la bajada del Aljarafe hay muchos conductores desaprensivos y muy poco solidarios que intentan por todos los medios poner impedimentos para que los motoristas no puedan adelantarles.

Quienes entienden de la conducta humana dan por explicación el agobio de estar tanto tiempo dentro del vehículo o el nerviosismo por no llegar a la hora a su trabajo. Yo quisiera recomendar a esos conductores que utilicen el autobús o que salgan una hora antes y no se dediquen a jugar con las vidas de personas que circulan en inferioridad de condiciones de seguridad.

El chasis de los motoristas es su cuerpo y están utilizando menos espacio y contaminando menos. Por estas razones tendrían que darle mas facilidades y tratarlos con un poco más de respeto.

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