"Un político de los que dicen y hacen"

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, presentó ayer a su viejo "amigo Pepe", con el que compartió su preocupación por la educación y con el que se cruzó constantes piropos y guiños. 

el 15 oct 2009 / 21:33 h.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante su presentación en los diálogos de El Correo.
"Una esperanza para Andalucía", "político de los que dicen y hacen, de los imprescindibles" y sobre todo un "amigo de muchos años" que cuenta con su "reconocimiento personal, profesional e institucional". Así, sin escatimar alabanzas ni esconder una relación personal fraguada con los años y al albor de la política, presentó ayer el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a un José Antonio Griñán que durante toda su intervención fue, simplemente, Pepe.

Para ello, apenas necesitó unas "reflexiones escritas esta mañana" y pensar qué le gustaría a él que le dijeran si le presentaran en un acto como el de Los diálogos de El Correo de Andalucía. El resto fue sólo cuestión de echar la vista atrás a una larga trayectoria política, con etapas compartidas, durante la cual se ha ido afianzando una relación personal calificada ya por ambos de sincera y vieja amistad.

La presentación sirvió a Rubalcaba para resaltar que, como políticos, ambos comparten su convicción de que la educación es la clave para el desarrollo de una sociedad. "Él llegó a través del pensamiento ideológico, y lo mío es por trayectoria vital, porque yo soy profesor", enarboló con orgullo el ministro de Interior, anticipando el que sería uno de los hilos argumentales de la disertación de Griñán.
Y ambos "amigos" se cruzaron halagos cargados de envidia sana. Rubalcaba se lamentó de que, pese a que él es algo más joven, aunque "poco", Griñán se conserva mejor porque hace más deporte: "Él corre todos los días y mi única actividad deportiva se limita a jugar al ping pong con mis sobrinos", reconoció el ministro. El presidente andaluz reconoció, despertando las risas del auditorio, que a su "admiración" por Rubalcaba se une "la envidia". Y la culpable no es otra que la actriz Maribel Verdú, que en una entrevista el pasado fin de semana en El País reconoció que el flamante ministro de Interior es el político que más "le pone".
Para presentar a su amigo Pepe, Rubalcaba citó tan pronto a su colega de Fomento, José Blanco, al decir que "es una esperanza para Andalucía", como los versos de Bertolt Brecht. El escritor decía que "hay políticos que dicen y es importante y son buenos; hay políticos que hacen y son buenos y políticos que dicen y hacen y son los imprescindibles". En este último grupo situó Rubalcaba a José Antonio Griñán.
Y es que "Pepe" es un político del que destacó su capacidad para "mirar con las luces largas, saber a dónde quiere llegar uno, por eso habla de sostenibilidad, innovación y educación". Una figura, a su juicio, que "viene como anillo al dedo en estos momentos" para salir de la crisis cuando "hace falta alguien con experiencia que sepa mirar con las luces largas".
Y tras destacar las virtudes y complicidades de alguien a quien la amistad le llevaría a presentar igualmente aunque uno no fuera ministro y el otro presidente de la Junta de Andalucía, Rubalcaba pasó la palabra a José Antonio Griñán como un actor da el pie a su compañero de escena: de la mano de un aria, guiño a la conocida afición operística del presidente andaluz.
Para la ocasión, eligió el ministro un fragmento de La Bohème de Puccini, al parecer -según desveló- de los preferidos y más cantados por Griñán: "Ahora que me conoce, hable usted, vamos hable, ¿quién es?, ¿le apetece decírmelo?".

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