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Un premio reivindicativo

Profesores y alumnos del Centro de Educación Permanente del Polígono Sur recogen el premio Miguel Hernández a su labor por la alfabetización defendiendo la escuela pública.

el 25 jun 2014 / 00:03 h.

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Al acto. celebrado en la Biblioteca Nacional, acudieron profesores, alumnos y la Comisionada del Polígono Sur. / El Correo Al acto. celebrado en la Biblioteca Nacional, acudieron profesores, alumnos y la Comisionada del Polígono Sur. / El Correo El cambio de protocolo a última hora que les impidió leer el discurso que llevaban preparado –y que repartieron a los asistentes además de colgar en su blog–, no evitó que los profesores y alumnos del Centro de Educación Permanente del Polígono Sur hicieran su reivindicativa defensa de la escuela pública durante la entrega ayer del Premio Miguel Hernández concedido por el Ministerio de Educación a su labor en favor de la alfabetización. Lo hicieron posando con una de las camisetas verdes que los trabajadores de la enseñanza han convertido en el símbolo de sus protestas contra las recortes en Educación y la nueva Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), más conocida como la Ley Wert. No fue el propio ministro el encargado de entregar el premio durante el acto celebrado en la Biblioteca Nacional, sino el director general de Educación Permanente y Formación Profesional del ministerio, Ángel de Miguel, y la subdirectora de Aprendizaje a lo largo de la vida, María Jesús del Río. Por parte del centro, acudieron la directora del mismo, Ana García, junto a seis profesores y seis alumnos representativos del espectro que acude a sus clases:«jóvenes que dejaron de estudiar y han vuelto ahora a las aulas, mayores que en su día no tuvieron la oportunidad, población gitana y algunas de las mujeres del grupo de teatro No nos duele nada» nacido en el centro, explicó García. Entre los primeros estaban Manuel o Beatriz, de 25 y 26 años respectivamente, quienes tras dejar las aulas en su día, se sacaron el título de ESO en este centro y actualmente se preparan diferentes grados de Formación Profesional. Entre los más mayores, Paco, que a sus 49 años y tras llegar a tener su propia empresa, se apuntó a un taller de empleo de pintura desesperado ante el paro y ya que estaba le animaron a sacarse el graduado escolar, que acaba de aprobar con «sobresaliente», y cuya próxima meta es hacer el curso de formador de formadores. Y hubo también representación de las veteranas, aunque el viaje a Madrid y el ajetreo las dejó agotadas y a diferencia del resto de la expedición, adelantaron el horario del tren de vuelta. Todos «orgullosos» de la labor de su colegio aunque con un punto de decepción por no haber podido leer el discurso preparado. «No sabemos si hay algún tema ideológico detrás», decía Manuel. «Se veía venir», añadía Paco en la misma línea. En el citado discurso, colgado en su blog http://poligonosurelbarrioestuescuela.wordpress.com, los responsables del centro agradecían al ministerio mantener este premio, a la Junta su apuesta por los centros de esta zona desfavorecida de Sevilla, a la Comisionado del Polígono Sur, María del Mar González –que les acompañó a recogerlo tras asistir por la mañana a la recepción con los Reyes Felipe y Letizia, a quienes invitó a conocer el barrio– y al resto de entidades que trabajan en el barrio, y «a la Escuela Pública y a todas las entidades e instituciones que la defienden y apuestan por ella, aún en los tiempos que corren, porque es la única que pertenece al pueblo, que construimos día a día todos y todas y que asegura una educación laica, igualitaria, y de calidad a las personas, independientemente de su procedencia, nivel socioeconómico o creencias. Un futuro donde la ciudadanía se desarrolle integralmente, desde la libertad de pensamiento y el espíritu crítico y emprendedor (tan demandados actualmente), pasa por defender la educación pública, como el mejor motor de transformación social de los pueblos que existe». Además, arremete contra los tópicos sobre Andalucía, una comunidad en la que «hombres y mujeres se levantan cada día con la esperanza de un futuro mejor y se forman y trabajan para ello». El Premio Miguel Hernández está dotado con 38.000 euros, «una partida muy importante para un centro humilde que nos va a permitir hacer muchísimas cosas», defendió la directora. Entre ellas, comprarán pizarras digitales para las aulas y portátiles para que los alumnos «tenga acceso a las Nuevas Tecnologías en casa», organizarán un viaje cultural ya que «hay alumnos que nunca han salido no ya de Sevilla sino del Polígono Sur» y ampliarán los huertos ecológicos, además de hacer una fiesta de puertas abiertas «para que nos conozcan». El ministerio también reconoció a los centros San Cristóbal de La Laguna y Alfindén (de la localidad maña de La Puebla de Alfindén), a la labor social de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl en Madrid a y la Radio ECCA de Las Palmas.

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