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Un prestigioso pediatra es la séptima víctima del incendio en el geriátrico

El doctor Manuel Martín Parra trabajó hasta los 70 años y fundó la Sección de Pediatría Extrahospitalaria de Sevilla. Falleció de madrugada a los 83 años por las secuelas del fuego

el 10 feb 2010 / 21:52 h.

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El doctor Manuel Martín Parra, prestigioso pediatra que trabajó hasta los 70 años y fundó la Sección de Pediatría Extrahospitalaria de Sevilla, se convirtió la madrugada de ayer en la séptima víctima del incendio de la residencia de ancianos Aurora de Nervión. El médico, de 83 años, falleció en la UCI del Hospital Virgen del Rocío a consecuencia de las heridas sufridas durante el fuego y será enterrado hoy tras un responso en el tanatorio de San Jerónimo, donde fueron despedidas ayer las seis primeras víctimas en ceremonias sucesivas. Todos han sido enterrados en el cementerio de San Fernando en la más estricta intimidad por deseo expreso de sus familiares.

Martín Parra, divorciado y con cuatro hijos, había sido médico pediatra de atención primaria en el centro de salud Virgen de África, en Los Remedios, al tiempo que había mantenido una prestigiosa consulta privada en la cercana calle Montecarmelo. Su dedicación al trabajo lo llevó a fundar la Sección de Pediatría Extrahospitalaria de Sevilla en el marco de la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria, que presidió hasta 1981, cuando fue nombrado presidente de la Sociedad de Pediatría de Andalucía Occidental y Badajoz, cargo que ostentaría durante ocho años.

Su compañero de profesión, el también pediatra José del Pozo Machuca, que lo sucedió al frente de Asociación de Pediatría Extrahospitalaria, lo recordaba ayer por como "amigo entrañable" y también por su "gran aportación al mundo de la Pediatría". Su sobrino Manuel García, ahora también pediatra, recordaba que además de "maestro e iniciador de esta disciplina, y figura muy reconocida sobre todo en los años 70 y 80", Martín Parra fue el médico "y cuidador de toda una generación de niños que como yo hoy tienen cincuenta y tantos".

A su vez, fue padre de cuatro hijos, tres mujeres y un varón.

El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín; el portavoz de IU en el Ayuntamiento, Antonio Rodrigo Torrijos; y el presidente andaluz, José Antonio Griñán, mostraron ayer sus condolencias a los familiares y allegados del doctor. El alcalde trasladó su pésame en su nombre y en el de todos los sevillanos, mientras que Rodrigo Torrijos añadió su deseo de que "los heridos ingresados se recuperen a la mayor brevedad". El presidente de la Junta expresó también su apoyo y solidaridad en estos difíciles momentos y reconoció de manera especial la trayectoria profesional del doctor Parra, cuyo trabajo, dijo, ha contribuido a prestigiar la pediatría en Andalucía.

Cuatro ingresados. Cuatro ancianos permanecen aún hospitalizados a causa del incendio, que se produjo la medianoche del lunes al martes en la Residencia Aurora, situada en el número 98 de la calle Marqués de Nervión.

Dos de ellos, un hombre y una mujer, continúan muy graves en la UCI del Hospital Virgen del Rocío, mientras que otros dos evolucionan favorablemente, uno en la Unidad de Quemados de este mismo centro sanitario y otro en el área de Medicina Interna del Virgen Macarena.

La Policía Científica ha establecido que el fuego se produjo tras un "incidente eléctrico", probablemente una subida de tensión, que a las 23.48 horas se pudo apreciar claramente en la tercera planta del geriátrico y que recogieron las cámaras de vigilancia, que grabaron cómo de pronto se encendieron todas las luces. Ese fallo hizo que prendieran el cable de la cama eléctrica o del compresor del colchón de la mujer que dormía en ese cuarto, que quedó completamente calcinada. Cuatro personas más murieron por inhalación de humo, probablemente sin enterarse siquiera, y una sexta víctima falleció al llegar al hospital.

En la residencia había 19 residentes y dos cuidadoras, que fueron ayudados por Policías y Bomberos, que hicieron una cadena humana para sacarlos de entre la intensa humareda, con ayuda de varios vecinos. El asilo tenía pintura ignífuga y la Junta afirma que cumplía los requisitos de seguridad, aunque los aspersores de agua del techo tardaron en activarse.

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