Un presupuesto raquítico

Las cuentas de la comunidad para el próximo año entran en su semana decisiva, tras salvar serias dificultades en la negociación entre PSOE e IU y con un recorte de otros 1.200 millones.

el 19 oct 2013 / 21:06 h.

DEBATE DE INVESTIDURA DE SUSANA DÍAZ

Raquítico. Muy delgado, débil, muy pequeño, escaso, atendido a la Real Academia. Andalucía presentará la última semana de octubre un Presupuesto para 2014 en el que tendrá que recortar otros 1.200 millones de euros para cumplir con el compromiso de contener el déficit público al 1% y tras la caída de transferencias del Estado. La negociación entre PSOE e IU, socios en el Gobierno de la Junta, ha salvado “serias dificultades”, según admitió la presidenta Susana Díaz, pero ambos partidos dan por hecho que finalmente habrá acuerdo. Si los socialistas aseguran que las cuentas son un “desafío” y preservarán las partidas sociales, desde Izquierda Unida son mucho más pesimistas en sus valoraciones e insisten –ayer lo repitió el vicepresidente andaluz, Diego Valderas– en que no será un “buen presupuesto” sino simplemente uno “posible”. La consejera de Hacienda, María Jesús Montero, se estrena cerrando unas cuentas en las que “lo superfluo” se quedará por el camino y en las que se dejarán de hacer cosas que hasta ahora hacía la Junta. Es lo máximo que ha desvelado el Gobierno andaluz sobre dónde se dirigirán los recortes. La Junta insiste en que se preservará “al máximo” el empleo público, descarta nuevos recortes para los funcionarios más allá de prorrogar los tijeretazos salariales ya efectuados en las nóminas y las pagas extras, señala que la prioridad será crear empleo y anuncia que tratarán de blindarse las partidas de dependencia, sanidad y educación. A partir de ahí, desde el Gobierno andaluz hablan de fórmulas imaginativas para meter la tijera en el capítulo de nóminas y gastos corrientes, uno de los más voluminosos de las cuentas públicas, y señalan la posibilidad de abrir la puerta a prejubilaciones voluntarias de los empleados públicos o planes para reducir el número de horas de trabajo en paralelo, claro, a reducciones salariales. Medidas complicadas cuando además hay un cerrojazo a las oposiciones y se impide –por ley del Gobierno central– reponer puestos de trabajo amortizados por jubilaciones. Ya en 2013, los 260.000 empleados de la Junta han perdido 3.000 euros de media al año. No obstante, se evitaron despidos pese a la obligación estatal de que todos los empleados públicos elevaran su jornada a 37,5 horas semanales. En 2013 se han recortado 777 millones en salarios públicos. Ahora, los ojos están puestos en el entramado de empresas públicas autonómicas, al que la Junta ya recortó un 11% sus transferencias este año. La situación es complicada porque los de 2014 serán oficialmente los sextos presupuestos de la crisis y la Junta ya ha reducido sucesivamente desde 2009 todas sus grandes partidas. El Presupuesto en vigor, 2013, contó con 30.706 millones de euros y todas las consejerías menguaron una media del 10,7%, (2.949 millones). Además la inversión pública volvió a ser la gran sacrificada y cayó un 20%, hasta los 3.814 millones de euros, retrocediendo a niveles de 2003. Un recorte que muchos expertos alertan de que tiene un impacto directo sobre el empleo de una comunidad que soporta un 36% de paro procedente en su mayor parte del sector de la construcción, tocado y hundido. La Junta además está obligada a destinar un buen bocado a cubrir los intereses de su deuda. El Ejeucito autonómico destinó este año un 33% a sanidad y políticas sociales (10.086 millones), un 20% a educación (6.031 millones) y un 11,6% a deuda pública (3.581 millones). Tras descartar la implantación de nuevos impuestos, como pedía IU, el Gobierno andaluz asegura que mejorará sus ingresos mediante un uso más eficiente de los fondos europeos y activando, de nuevo, su plan fallido de vender suelos e inmuebles. Ya en 2013, el Presupuesto andaluz incluyó una partida de 240 millones de euros por el plan de lucha contra el fraude fiscal. También en las cuentas en vigor se incluyeron 506 millones más por la mejora de la gestión de fondos europeos y la Junta consignó 350 millones por la venta de 76 inmuebles, una operación que ya contempló en 2011, pero que no ha funcionado. Hay que tener en cuenta que todos los ingresos extra que se pinten y finalmente no lleguen obligarán a ajustes posteriores para cumplir con el duro objetivo del déficit público (1%), que el propio Gobierno ha cifrado en recortes de 8.000 millones de euros para las comunidades en 2014 y 2015. IU, que ya ha cedido en la política fiscal, insiste en partidas concretas –exige 4 millones de euros– para la creación de la llamada banca pública andaluza, que aspiran a que tenga, al menos, una oficina por provincia. La intención es que la futura entidad de crédito, algo así como Instituto Oficial de Crédito (ICO) andaluz, apruebe sus primeras operaciones en 2015. Los socios piden que se inicien negociaciones con el Gobierno de la Nación para que, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), inyecte en esta banca pública 1.500 millones. El próximo Presupuesto es el  segundo que elaboran de forma conjunta PSOE e IU, tras sellar el de 2013 y salvar el duro trance de recortar más de 2.500 millones en las cuentas de 2012 recién firmado el pacto de Gobierno.

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