Cultura

Un Rambo «realista y brutal» vuelve a dar guerra

Sylvester Stallone cierra su particular saga militar con John Rambo, la cuarta entrega de la serie, una película "realista y brutal" contra la "poca emoción" del cine actual, según dijo ayer el actor. (Foto: L. Pino/EFE).

el 14 sep 2009 / 23:21 h.

Sylvester Stallone cierra su particular saga militar con John Rambo, la cuarta entrega de la serie, una película "realista y brutal" contra la "poca emoción" del cine actual, según dijo ayer el actor. Con este largometraje, que se estrena en España el viernes, Stallone busca distanciarse de las anteriores entregas, "demasiado de Hollywood, de mucho músculo y alejadas de la realidad".

Por primera vez, el actor, de 61 años, es además director de un Rambo. "Sé que pueden criticar la película por demasiado violenta, pero no me importa porque he mostrado la verdad", afirmó. La guerra es "lo más violento que hay en el mundo". Para mostrar su "brutalidad", Stallone señaló que ha renunciado a ganar más dinero: "Muchas películas no han sido honestas, yo quería que la gente viera la realidad de una guerra civil".

En esta ocasión, el ex militar John Rambo, veterano de Vietnam curtido en mil batallas y ahora dedicado a la caza de serpientes en Birmania, interviene para salvar a unos misioneros que son capturados en la jungla. El personaje está en esta ocasión "más perdido que nunca" y, al involucrarse en el salvamento, vive "un infierno en la tierra", asegura el propio Stallone.

En un acto celebrado ayer en el estadio Santiago Bernabeu, el norteamericano explicó una singular visión teológica del filme, según la cual Rambo representa el purgatorio y los misioneros son ángeles. "El mundo es violento", lo que explica que "cuando acaba una guerra comienza otra". "Las personas mayores deciden empezar los conflictos pero son los jóvenes los que van a luchar. ¿Puede Dios arreglar todo esto? Sinceramente, no lo sé", dijo.

Stallone espera que John Rambo sea un descubrimiento para "toda una generación" que no conoce al personaje, como "ver un animal nuevo capturado en la selva al que todos quieren ir a ver". Para documentar el largometraje, habló con militares que volvían de conflictos y así poder "entender su enfado". Sylvester Stallone también leyó libros sobre el conflicto birmano que "tiraba contra la pared" tras descubrir que "en Birmania se queman niños vivos", dentro de un conflicto que dura ya más de 60 años.

En época preelectoral en su país, Stallone afirmó no sentirse "nada cómodo" con apropiaciones de su "neutral" personaje por parte de algunos políticos. "Ronald Reagan dijo en 1988 que Rambo era un luchador republicano y desde entonces se le ve como una máquina de guerra de su causa, cuando no es nada de eso", explicó.

Stallone dijo que no le importan las críticas por las escenas de violencia del filme si ello contribuye a "denunciar esos conflictos de los que nunca se habla, pero que sufren miles de personas a diario, como es el caso de Somalia, Kenia, Irak o Birmania".

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