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Deportes

Un regalo para el maestro en la fiesta del Valencia Basket

LA PREVIA. Cajasol tratará de sorprender al flamante campeón de la Eurocup en su casi inexpugnable pista para asegurar el play off en el partido 1.000 de Aíto García Reneses en la ACB.

el 11 may 2014 / 00:31 h.

El Cajasol se presenta en la Fonteta como invitado a la gran fiesta del Valencia Basket. Curiosamente ya estuvo en esta pista en pretemporada, para la presentación de los de Velimir Perasovic, como en las dos últimas campañas, y los sevillanos ya sufrieron el potencial del cuadro taronja, que se impuso por un contundente 98-57. Cierto es que el joven equipo de Aíto García Reneses ha evolucionado mucho desde ese partido en los albores de la temporada, pero también que el cuadro taronja, que esgrime en su camiseta el lema ‘Cultura del Esfuerzo’, –que no responde a ningún patrocinador, sino a uno de los valores que quiere transmitir el club dentro de su responsabilidad con la sociedad– es uno de los equipos más temibles del continente europeo. Sin nombreok No en vano, en la reciente final de la Eurocup ha demostrado una enorme superioridad ante un Unics Kazan que cuenta con un importante plantel confeccionado a base de talonario, y al que ya sufrió precisamente el Cajasol en aquella final de la Eurocup en Treviso, donde también estuvo el excajista Juanjo Triguero, que ahora se ha proclamado campeón en Valencia. La Fonteta recibe por tanto a sus héroes, en lo que será un multitudinario agasajo, y en ese ambiente de euforia tratará de sacar tajada el Cajasol, que afronta  el antepenúltimo partido de la fase regular en sexta posición con dos triunfos de ventaja sobre la novena plaza tras su victoria en Santiago de Compostela del pasado jueves. Es decir, tiene pie y medio en los play off, pero ese margen de error puede resultar también engañoso. Porque, si por un lado, un triunfo en Valencia y la derrota del Joventut esta tarde en su pista frente a Estudiantes, que no se juega nada, convertirían en matemática su presencia en la fase por el título, la lógica apunta más bien a una derrota ante el segundo clasificado, que sólo conoce una derrota en su pista, ante el Real Madrid, en todo lo que va de competición, y una victoria de la Penya ante el conjunto madrileño, que recientemente se impuso en San Pablo. Así, el Cajasol se jugaría la clasificación en la penúltima jornada en su pista ante el Joventut, con la obligación de ganar para no depender de un favor del Valencia Basket (siempre que logre mantener el basket average favorable), que se medirá a los de Maldonado en Badalona en la última jornada, cuando en el guión hay una derrota probable en el Palau Blaugrana de los cajistas ante el FC Barcelona, que ayer se impuso con gran solvencia al líder Real Madrid. Lógicamente, hay otros resultados que influyen, porque las plazas que se dilucidan son, al menos tres, en una pelea de cuatro equipos. Hay pendiente, en la penúltima jornada, un Laboral Kutxa, que es octavo con un triunfo menos que Cajasol, contra el CAI Zaragoza, séptimo con las mismas 17 victorias que los de Aíto García Reneses. Por tanto, uno de ellos no sumará y si es el equipo vasco, mejor, porque el Caja tiene perdido el basket average con ellos y ganado ante los maños. Estadísticamente es un partido especial para el maestro Aíto García Reneses, por cuanto cumple su partido número 1000 en la Liga ACB, aunque son muchos más en la élite, por cuanto la llevaba 10 temporadas en Primera, o Liga Nacional, antes del naciomiento de la ACB en 1983. Digo estadísticamente porque seguro que para el madrileño será uno más que afrontará con el mismo deseo de que su equipo lo haga lo mejor posible. El Cajasol tiene en su banquillo a toda una leyenda del baloncesto europeo, que sin nada que demostrar desde hace años, está realizando, una vez más, una labor extraordinaria en Sevilla con un equipo que seguramente en manos de otro tipo de técnico podría haber luchado por la permanencia en vez de hacerlo por los play off.

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