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Un resquicio por el que escapar

Mutismo en la Consejería andaluza de Economía. Quizás está a la espera de la letra pequeña del Real Decreto que regula la creación del FROB. Silencio en la Generalitat de Cataluña, aguarda tres cuartos de lo mismo. Los mapas financieros de una y otra comunidad están pendientes de reordenación, léase fusiones, que implican a las cajas de ahorros.

el 16 sep 2009 / 04:52 h.

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Mutismo en la Consejería andaluza de Economía. Quizás está a la espera de la letra pequeña del Real Decreto que regula la creación del FROB. Silencio en la Generalitat de Cataluña, aguarda tres cuartos de lo mismo. Los mapas financieros de una y otra comunidad están pendientes de reordenación, léase fusiones, que implican a las cajas de ahorros. Y las autonomías, que tienen bajo su tutela a estas entidades, han quedado al margen de la negociación de ese fondo, al que, por otra parte, no aportan directamente ni un euro.

José Antonio Griñán, el presidente de la Junta de Andalucía, tuvo que arrancar de José Luis Rodríguez Zapatero el compromiso de que las comunidades mantendrían el derecho de veto sobre las fusiones, que la ministra de Economía, Elena Salgado, quería erradicar si las cajas acudían al fondo de salvamento. En principio, esa potestad autonómica se mantiene -la Ley de Cajas, la LORCA, no se reforma-, según lo matizado ayer por Salgado, pero si el Banco de España interviene, queda anulada, y es esta institución reguladora la que decide.

Supongamos que hay en Andalucía una caja de ahorros con debilidad financiera y que existen movimientos para fusionarla con otra entidad de la misma comunidad. Si la primera pide auxilio al FROB y, por tanto, al Banco de España, éste escuchará a la Junta, pero si la intervención es plena, la entidad en cuestión queda sometida a la autoridad del aquél, que incluso puede vender sus negocios a trocitos. Escapa de la Junta.

Para curarse en salud, y frente a un Ejecutivo andaluz que alega que las cajas de ahorros son competencias transferidas y como tal consta en el Estatuto de Autonomía, la titular de Economía invocó ayer muy oportunamente la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que dice que es el Estado quien tiene el poder último en las cuestiones de disciplina financiera.

"La salvaguarda de dicha solvencia [del sistema financiero] trasciende los casos concretos y protege un interés supraautonómico, cual es la estabilidad del sistema financiero en su conjunto", indica la sentencia del TC, incluida en el Real Decreto.

El FROB, por lo demás, supone la posible entrada del Estado en el capital de las cajas con problemas, vía adquisición de cuotas participativas -son como las acciones de los bancos, pero hasta ahora sin derechos políticos y, de momento, ninguna de las cajas andaluzas las ha emitido- con poderes plenos (incluido el voto en las decisiones de la entidad). En tal caso, el Estado tendrá en la Asamblea General de la caja la representación que le corresponda en función de las cuotas participativas que haya tomado. Un resquicio para mandar.

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