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Un Sevilla con buenas notas... y buena pinta

No sumaba tantos puntos en la primera vuelta desde la temporada 2009/10. Pelea por una plaza UEFA tras un inicio de Liga difícil y la revolución vivida en el plantel.

el 12 ene 2014 / 22:54 h.

El Sevilla lleva siete jornadas invicto (Kiko Hurtado / Marcamedia) El Sevilla lleva siete jornadas invicto (Kiko Hurtado / Marcamedia) El Sevilla ha alcanzado el ecuador de la Liga con buena nota y, además, con buena pinta. Cuando, el pasado verano, Monchi expresó su deseo de hacer “un cambio muy importante, el más ambicioso desde que soy director deportivo”, y José María del Nido –entonces presidente– anunció que se producirían “muchísimas llegadas y salidas”, la incertidumbre fue generalizada. Ahora, meses después, el nuevo proyecto –ha respondido en la Europa League y fracasado en la Copa del Rey– vive su mejor momento gracias al buen hacer en el campeonato doméstico. El conjunto nervionense (sexto con 30 puntos) acaba de firmar su mejor primera vuelta desde la temporada 2009/10 (sexto con 33 a las órdenes de Manolo Jiménez). Los puestos de competición continental están a tiro y son el objetivo. Ocho victorias, seis empates y cinco derrotas es el bagaje de la primera vuelta, que comenzó de forma inquietante. El duro calendario frenó la euforia nacida durante la pretemporada y en partidos como el disputado en Old Trafford contra el Manchester United. Hubo que esperar hasta la sexta jornada para asistir a la primera victoria del Sevilla en Liga.   Los dos puntos de quince posibles sumados hasta entonces pusieron en duda absolutamente todo y sumergieron al equipo en la zona baja de la clasificación. Sin embargo, el Sevilla fue remontando el vuelo poco a poco. Era lo previsible dadas las trece incorporaciones y hasta diecisiete bajas que se produjeron en verano. Una auténtica revolución que afectó también a algunos de los pesos pesados del plantel, caso de Negredo, Jesús Navas, Kondogbia o Gary Medel, quienes hicieron las maletas rumbo a la Premier. Además, tener la plantilla más joven de Primera junto a la del Villarreal, con algo más de 25 años de media, era otro hándicap a tener en cuenta. REGULARIDAD. A todos esos factores se añadió otro: las lesiones.  Según el club, la sucesión de problemas físicos se debió a un “agotador calendario” y al estar compitiendo desde el 1 de agosto, además de tener jugadores con compromisos de sus selecciones que les exprimían aún más si cabe. Por ello, encontrar la deseada regularidad parecía imposible. Emery, plantilla y dirigentes fueron centro de las críticas mientras las otrora estrellas del equipo se lucían en otras ligas. PUNTO DE INFLEXIÓN. El Sevilla,  teniendo balance goleador negativo, vivió un momento clave el 10 de noviembre. Ese día visitaba Cornellá-El Prat y allí puso fin a su racha de más de un año sin ganar lejos de casa en Liga. Desde entonces, no conoce la derrota en el campeonato. Siete partidos invicto, con 17 puntos sumados de 21 posibles, han permitido al Sevilla alcanzar la regularidad que tanto buscaba. Su nivel defensivo ha subido muchos enteros (el decimotercero mejor de los veinte participantes, tras haber llegado a ser uno de los dos peores), mientras que el ofensivo (cuarto máximo realizador) continúa siendo  brillante. Emery dio poco a poco con la tecla, sobre todo a raíz de modificar su dibujo el día del Espanyol, cuando situó un doble pivote en la medular con Rakitic –cerebro y referencia– delante, clave a la hora de lograr resultados. Pero sin el progresivo acomplamiento del equipo ni la mejoría de muchos futbolistas nada habría cambiado. Ahora, llega una prueba de fuego: el Vicente Calderón. Allí no quedará otra que exprimirse.

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