Deportes

Un Sevilla previsible e impotente

El Sevilla lo intentó por las bandas, pero se mostró inoperante y estático.

el 06 feb 2011 / 21:49 h.

El partido del Sevilla ante el Málaga fue uno de los peores de la temporada y uno de los más planos de la Liga, que ya es mucho decir para los nervionenses. Cierto, como dijo Manzano, que el Málaga se cerró bien, pero es que el Sevilla no le creó ni una situación de superioridad, ni desequilibró ni puso en problemas a la zaga rival. El técnico jiennense sigue optando por las bandas, sigue enfocando su fútbol a que la pelota, cuanto antes, le llegue a Jesús Navas o a Perotti. Cualquier equipo que observe al Sevilla se da cuenta, y por tanto es fácil detenerlo. Para empezar, porque ni Perotti ni Navas desbordan, y para acabar porque siempre se enfrentan a dos o más rivales, y así es imposible, más aún cuando los apoyos de los laterales son contados, contadísimos.

La solución, pues, podría ser inclinar el juego al centro. Pero es que esos espacios entre líneas, ocupados por Rakitic en buena parte del partido, eran un islote, porque la pelota no salía de la banda y porque desde la medular Zokora y Romaric estuvieron tan estáticos que no crearon otros espacios que ocupar. Por ello, todo se convirtió en previsible. El ataque iba de una banda a otra sin rupturas, sin nadie que con un pase interior o con una conducción adecuada rompiera una línea de presión. Cada día es más fácil jugarle a este Sevilla.

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