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Un Sherlock Holmes anticrisis

La deudas multiplican por cinco la demanda de detectives privados

el 26 may 2010 / 19:41 h.

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No se ven, apenas se hacen notar entre la gente, pero su trabajo es capaz de conseguir la clave con la que resolver un caso que hasta entonces estaba enquistado. Es el trabajo de los detectives privados, una especie casi en extinción a los que la crisis económica les ha devuelto un papel protagonista dentro de la sociedad. Y es que el aumento desorbitado del número de morosos ha provocado que las grandes empresas del país recurran a sus singulares servicios para conseguir localizar a sus deudores en paradero desconocido.

Más allá del estereotipo del detective privado envuelto en una gabardina gris y oculto bajo un sombrero, los investigadores de nuestros días son "gente normal que no puede ir llamando la atención por la calle". Eva Grueso, la presidente de la asociación profesional de detectives privados en España, define así la figura del investigador en nuestros días. "Nosotros no podemos ir disfrazados por las calles, no es serio, somos simples trabajadores a los que la sociedad se acerca por curiosidad y no por conocimiento".

La experiencia de Eva es muy similar a la de Oscar Rosa, vicepresidente segundo de la asociación. Con toda una vida dedicada al mundo de la investigación, su experiencia le ha demostrado que "en el último año la demanda de detectives privados ha llegado a quintuplicarse". La respuesta es bien sencilla. Mientras cientos de empresas están al borde de la bancarrota, su profesión no se ha visto resentida por la crisis económica, pues ellos, más que suponer un gasto para los empresarios, se han convertido en la mejor fórmula para lograr recaudar las cantidades que les adeudaban sus clientes. "Los bancos nos demandan cada vez más un servicio preventivo. Quieren saber cuál es la situación del cliente, cómo se mueve, cuántos empleados tiene". Una información que resulta muy útil a las entidades bancarias "por lo que pueda ocurrir con el paso del tiempo".

Aunque sin duda el "producto estrella" que ha disparado la demanda de detectives privados es "la información resolutiva". Más allá de los datos más básicos de los clientes, los bancos necesitan tener un domicilio habitual del cliente sobre el que ejercer el embargo, en caso de ser necesario. "No es nada sencillo localizar a los deudores, mucho más si nunca nadie ha investigado sobre ellos y no tenemos información en la que basarnos pero, a diferencia de cualquier particular, podemos hacer uso de datos privados como el nombre de su mujer o la matrícula de su coche sin que tengamos ningún tipo de problemas con la Ley de Protección de Datos", explica Oscar Rosa.

EL PERFIL. Lo cierto es que, a pesar de este aumento en el número de casos y de la especialización forzosa de los investigadores, no existe perfil claro del detective privado del siglo XXI. Oscar Rosa, insiste en la idea de que "te puedes encontrar desde un chaval recién salido de la academia hasta un profesional con una dilatada trayectoria", aunque más allá de un posible perfil el detective privado "es una persona discreta que sabe a la hora que comienza su trabajo pero no cuándo va a terminar".

Precisamente este hecho provoca que, como reconoce Eva Grueso, "sea muy difícil conciliar la vida familiar y la laboral", en especial, "para el elevado número de mujeres que en los últimos años han optado por la profesión". Los últimos datos arrojan que el 20% de los detectives son mujeres, unas cifras que van en aumento "a pesar de que históricamente ha sido un trabajo reservado para los hombres".

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