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Un solo día de camping

Torturas para nuestros enemigos: encerremos, por ejemplo, sus zancadillas en una tienda de campaña. Clavémosla en una explanada al sol, o derrochemos magnanimidad y localicemos una sombra, que ya el tiempo la convertirá en insuficiente...

el 16 sep 2009 / 06:27 h.

Torturas para nuestros enemigos: encerremos, por ejemplo, sus zancadillas en una tienda de campaña. Clavémosla en una explanada al sol, o derrochemos magnanimidad y localicemos una sombra, que ya el tiempo la convertirá en insuficiente. Mediado el mes de julio, y en Sevilla, el horario no importa; se despierten o se acuesten, la única opción para no deshidratarse es que el vaticinio de Al Gore se acelere, y el invierno se prolongue hasta las segundas quincenas. A los tres días, voilà: limpio y efectivo.

Este paraíso de la ira cruza del sueño a la realidad: Vince Power -no pájaro, no avión, no muso del blaixpoitation, sino dueño del Festival de Benicàssim- anuncia para 2010 un evento gemelo en Sevilla. Al declararlo ni siquiera había contactado con el ayuntamiento, pero confiesa que pretende rentabilizar el viaje hasta España de los artistas más populares y caros, y ahora -igual que en el juego del Monopoly- busca las calles que le faltan para levantar sus casas.

Desde aquí, mi entusiasmo: si el adjetivo gemelo significa coincidencia en fechas, ergo celebración el veintipocos de julio, recurramos a la imaginación para localizar patrocinadores. Pienso -faltaría más- en marcas de agua mineral, y si Power pretende que el cartel se intercambie con el del FIB, y las actuaciones comiencen -también- a las seis y media de la tarde, en empresas farmaceúticas de suero para los deshidratados. Compañías médicas privadas, corred con vuestros logos: y, sin zambullirnos en lo peor, potentados de la crema bronceadora y la gafa de sol, de la sombrilla y las burbujas refrescantes, he aquí vuestras oportunidades de promoción y exclusividad.

Años atrás ya se planteó una segunda sede para Benicàssim, esta vez en el norte, sin que se escucharan más que rumores; el verano pasado se ensayó con una sola noche en Madrid, que vendió sus entradas con oferta de dos por uno, y ni aun así llenó. Si lo de Power no se queda en farol, abran las taquillas: un solo día de camping bastará para vengarme.

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