Economía

Un súper al son del cliente que 'aprieta'

Grupo DIA, con 590 tiendas en Andalucía que generan 5.300 puestos de trabajo, apuesta por la innovación constante del sector y alaba el alto nivel de iniciativa de sus proveedores en la región

el 23 ene 2014 / 23:16 h.

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Ana María LlopisSatisfacer a un comprador de alimentos no es tan sencillo: se trata de un consumidor cada vez más exigente y con hábitos cambiantes, que obliga a las empresas a transformarse constantemente para adaptarse a sus gustos. Para conseguirlo, en el sector de la distribución y la alimentación serán claves la innovación y la “velocidad”, según aseguró ayer la presidenta no ejecutiva del consejo del grupo DIA, Ana María Llopis, durante un almuerzo organizado por la Fundación Antares Foro. DIA, multinacional española con presencia en seis países y tres décadas de vida, tiene una red de más de 7.000 tiendas y 47.000 empleados –22.000 de ellos directos y el resto en las tiendas franquiciadas–, cotiza en bolsa y forma parte del Ibex 35 con una facturación de 13.000 millones de euros anuales. En Andalucía, donde desembarcó en 1989 con su primera tienda en Sevilla, tiene 590 establecimientos que generan 5.316 puestos de trabajo (de las que 279 son franquicias que mantienen 1.158 empleos). “El cliente sabe lo que quiere y lo exige, no paga un extra si no le supone un valor añadido”, aseguró Llopis, que defendió que este sector, el tercero en generación de Producto Interior Bruto (PIB) por detrás del turismo y en pugna con la automoción, “se tiene que ganar su sitio con emprendimiento”, con novedades que lo acerquen al consumidor y adaptándose al “tsunami” tecnológico que han traído de la mano internet o las aplicaciones para teléfonos móviles. Quien no lo haga “se quedará detrás”, sentenció. Por eso el grupo DIA está estudiando cómo introducirse en la venta on line, exitosa en otros sectores, que en la alimentación aún tiene cifras irrisorias –menos del 1% en España, un 2,7% en Francia– pero gran proyección de futuro. “Todo el mundo habla de pruebas que no han funcionado, pero hay ya muchos ejemplos en los que se está ganando dinero”, reflexionó Llopis, que citó la venta por internet con recogida en coche que está probando Alcampo en Francia, o a la cadena Wal-Mart, que trabaja con una experiencia piloto en la que los propios clientes llevan la compra a otras personas que viven cerca a cambio de descuentos. “Con formas colaborativas innovadoras encontraremos una solución más o menos en un año”, calculó. Otra ventaja aportada por la tecnología es la de haber desarrollado el mejor terminal de venta (tpv, los elementos que componen la caja registradora), diseñado por la propia cadena, que consigue que sus cajeros sean los más rápidos del mercado, explicó Llopis, que insistió en la importancia de manejar estadísticas para conocer qué quiere el cliente en cada momento. Incluso en su apariencia, ya que sólo por no cambiar los expositores, “en tres o cuatro años parece que estás viejo”. De ahí que se esté potenciando la participación, con sus 150.000 fans en Facebook, sus 5.000 seguidores en Twitter y proyectos como Un día en mi barrio, vídeos en los que sus clientes presentan la zona en la que viven y el supermercado de la cadena en el que compran. En esta filosofía de cambio, la presidenta de DIA encontró un reflejo en sus proveedores andaluces, como Acesur, Inés Rosales o Puleva, presentes en el almuerzo. “Los siete primeros siempre están haciendo algo”, explicó, mencionando productos como el pan sin corteza o el fresón de Palos, que la multinacional fue la primera en vender. “Estamos muy instaurados en Andalucía”, resumió Llopis. Esta filosofía de acercamiento al cliente también ha llevado a embarcarse en iniciativas sociales, como aumentar la colaboración con los bancos de alimentos a medida que se incrementaba la concienciación social sobre la necesidad de aprovechar más los alimentos y tirar menos a la basura. “Fuimos los primeros en dar todos los alimentos que se pueden dar antes de que caduquen, y si no damos más, que a veces nos lo preguntan, es porque hay que respetar la cadena de frío para no provocar un problema epidemiológico”, aseguró Llopis, que puso números a esta iniciativa: el año pasado, DIA donó un millón de kilos al Banco de Alimentos en España (un 123% más que en 2012) y tres millones en el mundo. La otra pata de su labor social es su campaña de apoyo al emprendimiento en empresas no rentables, “ONG sociales”, como la fundación Feder de enfermedades raras. Llopis no se refirió a la crisis económica en su ponencia salvo para mencionar, en alusión a la corrección al alza del 0,6% del PIB para el año que viene y la optimista interpretación del Gobierno, al estimar que “hay que ser prudentes; hacen falta más señales para decir que se ha tocado fondo, hay que ver cómo se comportan enero y febrero en empleo y en las empresas”.

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