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Un taller enseña a reparar los pequeños desperfectos del hogar

Ya no hay que esperar a alguien para poder colgar ese cuadro o arreglar el grifo. El taller de chapuzas domésticas puesto en marcha en Tomares está al alcance de todos aquellos interesados en saber arreglar los pequeños desperfectos del hogar. Las mujeres son mayoría.

el 15 sep 2009 / 16:43 h.

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Ya no hay que esperar a alguien para poder colgar ese cuadro o arreglar el grifo. El taller de chapuzas domésticas puesto en marcha en Tomares está al alcance de todos aquellos interesados en saber arreglar los pequeños desperfectos del hogar. Las mujeres son mayoría.

Desde aprender a usar el taladro hasta a cambiar un grifo, pasando por cómo arreglar una cisterna o sustituir un cable, son algunos de las lecciones que se recibirán en este curso. Destinado a todas las personas que estén interesadas en participar, este taller durará tres meses.

El curso, que se da todos los miércoles en la Peña Sevillista desde las 11.00 hasta las 12.30 horas, está organizado por el Ayuntamiento de Tomares a través de la concejalía de Bienestar, Igualdad y Familia en colaboración con la asociación de mujeres por el cambio social Azahar. Impartido por María José Campos, oficial de primera en electricidad y perteneciente a esta asociación, tiene como objetivo enseñar a todos aquellos inscritos pequeñas nociones sobre los distintos trabajos cotidianos, especialmente a las mujeres.

"El curso está destinado tanto a mujeres como hombres, aunque no es lo más típico que ellos se acerquen por aquí", asegura la monitora. "Viene mucha gente, aunque hay apuntadas unas 20 personas", expone, al tiempo que reconoce que "a las mujeres con contrato les resulta más difícil acercarse, por lo que la mayoría son amas de casa".

Ése es el caso de Maribel, alumna del curso, quien afirma que "es importante saber un poco de todo porque eso te da una ligera independencia". Lo mismo piensa Esther, otra participante: "Siempre hay algo que arreglar y nunca viene mal aprender". Carmen, divorciada, coincide con ellas: "Yo no sé hacer nada de esto y, además, las pequeñas chapuzas no te las arreglan a domicilio".

El primer día, las asistentes, nueve mujeres, aprendieron a manejar el taladro y a perderle el miedo. El interés de las participantes era grande y al final del curso, durante el cual no tendrán que llevar nada, recibirán un dossier que contendrá toda la información sobre las cosas que aprendan durante los tres meses.

El éxito del curso es tal que la concejal de Bienestar, Igualdad y Familia, Maite Garay, ya piensa en ampliar la duración del mismo a todo el año. "Nuestra intención es hacer a las mujeres más independientes, de manera que no tengan que necesitar a nadie para solucionar los problemas puntuales de la casa", corrobora la edil del PP.

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