Un vecino de Villanueva del Río y Minas es absuelto tras 19 meses en la cárcel

El jurado popular le declara inocente de un crimen ocurrido en 2007

el 23 sep 2009 / 20:16 h.

Faustino Rubio Navarro tiene 37 años. Menos los 19 meses que pasó en prisión por un crimen en el que no participó y del que acaba de ser declarado inocente por un jurado popular. De regreso a Villanueva del Río y Minas, su pueblo, sólo piensa en olvidar la pesadilla: "El que no ha estado en la cárcel no sabe qué es eso".

El jurado popular encargado de enjuiciar a los dos acusados de dar una puñalada y acabar con la vida de J.S.S. tras una discusión declaró culpable a uno de ellos, identificado como A.E.C., mientras que él logró salir absuelto de la mano de su abogado, Mariano de Alba y tras mantener desde el principio que era inocente.

Sólo fue testigo de la pelea, ocurrida a las 1.30 horas del 14 de octubre de 2007 en las cercanías de la vivienda de la víctima, en los extramuros de la plaza de España del municipio. En el juicio, contó que ese día había cogido el coche para dar una vuelta, cuando en un momento dado tuvo que frenar tras ser requerido por la víctima para que le ayudara a arrancar el suyo, que se le había quedado parado en una curva. Bajó del coche e intentó ayudar a J.S.S., pero no podía ya que tenía una rueda reventada.

Cuando se disponía a abandonar el lugar observó cómo el otro acusado aparecía de pronto "pidiéndole" algo a la víctima, momento en el que se "engancharon" y comenzaron a golpearse mutuamente. J.S.S. empezó a chillar "que le habían pinchado" y se fue a su vivienda andando, según el escrito del fiscal al que tuvo acceso la agencia Europa Press. Murió poco después por el navajazo que había recibido en el pecho, pero tuvo tiempo de decir a su hermano quién le había apuñalado. No obstante, la defensa sostuvo que el fallecido presentaba una tasa de alcohol en sangre de 2,57 gramos, además de restos de cannabis y cocaína, por lo que, "dada la merma mental que tenía aquella noche, no resulta categórica ni creíble cualquier expresión que hubiera ido diciendo" en aquellos momentos.

Las pruebas biológicas demostraron luego que no hubo contacto con ninguno de los otros dos, por lo que queda libre. Lo único que había contra él era la sangre que, según su testimonio, A.E.C dejó en el capó de su coche al apoyarse tras la discusión.

Su abogado intentará ahora que sea indemnizado por lo ocurrido. "No tengo ahora ni ganas de trabajar, sólo pienso en esos malos momentos en la cárcel", contó ayer en la vivienda de sus padres, donde vive actualmente.

"Sólo creyeron en mí mi familia y mi abogado, junto con mi novia, aunque también en el pueblo recogí algunas firmas", agregó este hombre que había trabajado en la construcción y que, tras la crisis en el sector, esperaba una salida en el campo. Pero no sabe si su paso por la cárcel le "traerá consecuencias" para ello. "La cárcel es muy dura y más sin tener culpa, te tienes que defender física y moralmente, porque cuando te levantas y sólo ves barrotes y hormigón, es terrible".

En cuanto al otro acusado, la Fiscalía de Sevilla solicitaba inicialmente 12 años de prisión para él por homicidio, pero introdujo una modificación en sus conclusiones y pidió finalmente nueve, alegando para ello su grave adicción a las sustancias estupefacientes. Durante la celebración de la vista, A.E.C. mantuvo también su inocencia, y dijo desconocer cómo se pudo llenar el pantalón de la sangre, tal y como consta en el sumario. Uno de los indicios por los que el jurado popular considera que es el único culpable.

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