Local

Una batalla en los juzgados de 15 años

Una pareja demanda a un procurador por no notificarle el resultado de su caso.

el 28 feb 2012 / 19:51 h.

TAGS:

Ana María y Julián muestran los cientos de papeles que su caso ha ido acumulando con los años.

El tortuoso camino judicial de Ana María Infantes y su esposo, Julián Vázquez, comenzó cuando en 1997 tuvieron una niña que sufría numerosas malformaciones, que le provocaron la muerte casi tres meses después de nacer en el Virgen Macarena. El matrimonio denunció entonces al SAS por no haber detectado a tiempo estos graves problemas. Quince años después, su caso se ha enredado de tal forma que han acabado demandando a su procurador por un error en una notificación. El procurador reconoce el error, pero asegura que "no tiene trascendencia" porque ya no había más posibilidades de seguir recurriendo.

Pese a que la pequeña nació n 1997, hasta 2005 esta pareja, que vive en Carmona, no tuvo en su mano la primera sentencia. En ella, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 les dio la razón. "Nosotros demandamos porque si me hubieran hecho la eco grafía antes de los cinco meses, hubiera podido abortar", explica Ana María, que insiste en que las malformaciones que traía su hija "no eran compatibles con la vida". El bebé nació sin el ojo derecho, le faltaba un dedo, sufría hidrocefalia, por lo que traía un gran bulto en la cabeza, entre otros muchos problemas. El juzgado consideró que la actuación de los médicos del Virgen Macarena fue negligente, condenando al SAS a pagar una indemnización de 82.000 euros.

Sin embargo, el SAS recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), cuya Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso la revocó al considerar que en la atención que recibió Ana María "no hay motivos para hacer objeciones importantes". Además, califica de "hipótesis" el que una prueba adecuada hubiera detectado la malformación. "Desde el principio nos dijeron que habíamos tenido mala suerte con esta sala, porque las vinculaciones religiosas de dos magistrados, uno de ellos numerario del Opus Dei", lamenta Julián. La abogada de la pareja solicitó una rectificación de la sentencia por varios errores, pero le fue denegada, lo que hizo firme el fallo el 4 de diciembre de 2008.

Sin embargo, la pareja no supo hasta el 9 de marzo de 2009 lo que había ocurrido finalmente con su caso tras solicitar la rectificación. "Llamamos un montón de veces a la abogada, pero nos decía que esto tardaba", señala Julián. La sorpresa fue cuando recibieron una factura del procurador, momento en el que supieron que la sentencia, contra la que no cabía ningún recurso ordinario, ya era firme.

"Fuimos al despacho a hablar con él y nos reconoció que había traspapelado la notificación", momento en el que "nos dijo que tenía un seguro que se haría cargo de todo". "Estuvimos esperando un año, en el que le hemos mandado burofax y lo hemos puesto en conocimiento del Colegio de Procuradores, pero siempre nos han ido dando largas", explica Julián. Un año después, decidieron plantear una demanda, "para lo que nos tuvimos que buscar una abogada de Madrid, porque aquí nadie quería hacerla", lamenta. En la misma, su letrada reclamó los 82.000 euros a los que fue condenado el SAS al considerar que el procurador les provocó "una grave indefensión". Tras la vista, el Juzgado de Primera Instancia 19 desestimó la demanda, por lo que han recurrido a la Audiencia. "No es el dinero, es que me digan que tengo razón. Estamos desesperado", dice Julián.

Por su parte, el procurador reconoció el error a este periódico, pero dijo que es "ínfimo" porque aunque la hubiera notificado a tiempo ya no se podía recurrir. "Entiendo a esta pareja", afirma, pero asegura que no le pueden reclamar los 82.000 euros porque el TSJA anuló la indemnización.

  • 1