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Una campaña a la espera de bendiciones

La Unión de Ateos y Librepensadores decidió que quería traer a Sevilla su campaña del bus ateo, esos vehículos públicos rotulados con su eslogan: "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida". Pero sus portavoces aseguran que entregaron hace dos semanas los anuncios a Clear Channel y que aún no se han colocado en los laterales de los coches. Foto: Javier Díaz.

el 15 sep 2009 / 21:38 h.

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C. Rengel / C. Moya

La Unión de Ateos y Librepensadores decidió que quería traer a Sevilla su campaña del bus ateo, esos vehículos públicos rotulados con su eslogan (irónico-libre, para unos; hiriente-irreverente, para otros): "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida". Pero no siempre querer es poder. Sus portavoces aseguran que entregaron hace dos semanas los anuncios a Clear Channel, la empresa que tiene concedida la explotación de la publicidad de los autobuses de Sevilla, pero aún no se han colocado en los laterales de los coches.

La empresa sostiene que, al tratarse de una campaña compleja por su naturaleza y por la polémica que ésta ha generado, ha decidido enviarla al Ayuntamiento para que allí le den el visto bueno. Y en esas están. "Nadie nos ha contestado. Sabemos que los anuncios han llegado a la concesionaria porque tenemos un acuse de recibo, pero nada más. Nadie nos está explicando qué problema hay", denuncia Albert Riba, presidente de la rama catalana de la Unión. Entiende que es "lógico" que haya una revisión previa de los mensajes, comerciales o no, que quieren colocarse en el transporte público, pero lamenta que a algo "obvio y tan poco dañino" como sus carteles aún se les esté dando vueltas.

En Madrid y Barcelona no han tenido retrasos. "Fue contratar el anuncio, decir el día que queríamos salir y ya. Vieron que cumplíamos la ley y se acabó", relata. En otras ciudades, donde su lema se ha visto como ofensivo para los creyentes, la campaña lleva semanas de demora. No quieren que ése sea el caso de Sevilla. "Creemos que todo irá bien, porque es lo que le hemos leído al Ayuntamiento en la prensa, que no van a poner objeción. Pero en realidad lo único para lo que nos han contestado es para darnos la tarifa: 1.200 euros, 15 autobuses, cinco días", dice. Desde Tussam, la empresa de transportes, no valoraron estas declaraciones.

La campaña laicista llegará a Sevilla "aunque no sea en bus". De hecho, ya están estudiando otros soportes en los que colocar su mensaje, por si acaso les falla Tussam. Todo dependerá de la financiación que logren de donantes particulares. "Lo importante es que el mensaje cale", dice.

De las críticas del cardenal arzobispo, Carlos Amigo Vallejo, que calificó la campaña de "frivolidad" y de "publicidad engañosa" y que pidió respeto para los creyentes y para el nombre de Dios, ni una palabra. "No queremos polémicas", concluye Riba. Quien sí ha aprovechado el revuelo es la revista Pronto, que ha empapelado los autobúses con anuncios que hacen un guiño a los ateos. A río revuelto...

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