Economía

Una campaña de riego con agua abundante

Se olvida la sequía en la cuenca del Guadalquivir

el 05 may 2010 / 20:16 h.

Recogida del arroz en Isla Mínima (Isla Mayor).

Tras un lustro con restricciones en las dotaciones de regadío que han afectado a numerosos cultivos, especialmente al arroz -hubo campañas con sólo un tercio de las tierras sembradas-, el campo andaluz puede ahora hacer uso de la abundancia de agua con que han quedado los embalses tras la intensa temporada de lluvias, embalses que hoy por hoy están por encima del 87% de su capacidad.

Así, la Comisión de Desembalse del Distrito Hidrográfico del Guadalquivir aprobó ayer, con el apoyo de las organizaciones agrarias, una dotación para el regadío del sistema de regulación general del Guadalquivir (pantanos de usos agrarios) que supondrá un desembalse total de 1.200 hectómetros cúbicos para esta campaña. Con ello, se fijan unas dotaciones máximas de 5.800 metros cúbicos por hectárea, cubriendo las necesidades de todos los cultivos y, sobre todo, del arroz, cuya zona regable dispondrá de 400 hectómetros cúbicos, con una duración que comprende desde el 15 de mayo hasta el 15 de septiembre, lo que garantiza el agua para este cultivo.

Asimismo, la Comisión de Desembalse acordó junto con la Federación de Arroceros de Sevilla que la dotación se dividirá en dos caudales, uno que irá directamente por el río, soltando agua en la presa de Alcalá del Río para satisfacer las necesidades de la margen derecha; y otro por el canal del Bajo Guadalquivir para la margen izquierda.

Asimismo, la Comisión facilitó un caudal extraordinario de 1.000 hectómetros cúbicos para el olivar de Jaén y Córdoba. En cuanto al trasvase Negratín-Almanzora, se fijó su dotación de 50 hectómetros cúbicos.

El resto de los sistemas independientes de explotación de la cuenca tendrán unas dotaciones para atender las demandas de riego de un año hidrológico normal, según la Junta de Andalucía.

Asaja y Feragua pedían aún más desembalses 

Asaja-A, que había solicitado la ampliación de las dotaciones de regadío hasta 5.800 metros cúbicos por hectárea, opinó que, con el volumen actual, "ningún regante, ni ningún ciudadano" entendería que algún cultivo no pudiera salir adelante por falta de riego.

COAG valoró la regularización de los riegos para el olivar en Jaén y en Guadajoz y plateó algún tipo de compromiso por los daños provocados por los desembalses de los pantanos.

En cambio, Feragua consideró que la decisión es injustificada porque, "nuevamente y sin motivo, se nos impone una dotación restrictiva que puede perjudicar gravemente la potencialidad del regadío".  

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