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Economía

Una casa de quita y pon

La Universidad de Sevilla lleva una vivienda desmontable y sostenible a la final de la competición de eficiencia energética Solar Decathlon Europe 2010

el 05 oct 2009 / 19:37 h.

Patxi López.

La Universidad de Sevilla inauguró ayer una exposición en la que presentó su propuesta para la competición internacional Solar Decathlon Europe 2010, que premia la casa más eficiente en consumo de energía.

Se trata de Solarkit, el único proyecto andaluz que compite con los otros 19 participantes de todo el mundo y que consiste en una vivienda prefabricada, desmontable, configurable a medida, de bajo coste y alimentada con energía solar. Su equipo de desarrollo, capitaneado por Javier Terrados, tendrá que cruzar los dedos hasta junio de 2010, fecha en la que se conocerá al ganador.

El producto se presenta como un sistema de gestión de la energía solar completo, según explica su project manager, Antonio Guillén. "La casa siempre va a crear más energía de la que gasta y su funcionamiento permite tanto la generación, como el consumo y el almacenamiento". En este sentido, esta vivienda autosuficiente da un paso más en este tipo de circuitos energéticos, al integrar desde un principio, y no de manera aislada, un sistema domótico -de automatización del hogar- eficiente. "No sólo basta con consumir poca energía, sino que hay que consumirla bien, de modo que se garantice el buen estado de la red y de los equipos a largo plazo", subraya.

En definitiva, la gestión es totalmente automática, a imagen y semejanza del diferencial eléctrico de toda la vida, por lo que el usuario no tiene que recibir ningún manual de instrucciones.

Además, este concepto hibrida el espíritu Ikea con las tradicionales casas de madera de Estados Unidos o del Norte de Europa. "Solarkit es una casa que se construye a través de módulos prefabricados", señala Guillén. Son estructuras individuales fabricadas en madera que integran un mueble del hogar -de televisión, mesa, estantería, etc.- con su propio tabique, de modo que al combinarlos unos con otros la casa queda totalmente cerrada. "Hemos concebido un espacio fluido. En cualquier momento el propietario puede cambiar un módulo por otro o ampliar la estructura a su gusto".

De hecho, en caso de que algún espacio sufriera una avería, una de las soluciones sería cambiarlo por otro mientras se arregla, como se hace con algunos aparatos electrónicos.
Todo está calculado. Si Solarkit se hiciera con la final del Solar Decathlon Europe 2010, podríamos ver estas viviendas en el mercado en el plazo de dos o tres años a contar desde entonces.

Para ello, el proyecto pretende formar un consorcio con el que canalizar las millonarias ayudas del Programa Marco Europeo. "Queremos unir en una estructura fuerte a empresas y equipos de investigación de muchos sectores para, con esos fondos, comercializar el producto y seguir innovando en él", apunta Guillén. No en vano, "en la actualidad, los muebles se hacen en Chiclana, mientras que los equipos técnicos vienen de Estados Unidos".

La meta final es conseguir viviendas unifamiliares que cuesten entre 100.000 y 150.000 euros con todo incluido, si bien el sistema de gestión de energía solar costaría entre 500 y 1.000 euros y podría instalarse en cualquier casa tradicional.

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