Local

Una ciudad cosmopolita... como otra cualquiera

Les llamaré por teléfono. Debo confesarles que les mentí. Les expliqué a prestigiosos colegas de Suecia, Italia, Brasil, Estados Unidos, Inglaterra, Francia... que vivo en la ciudad de la vida, de la convivencia. Ellos me hablaban de especulación, de ciudadanías...

el 16 sep 2009 / 03:50 h.

Les llamaré por teléfono. Debo confesarles que les mentí. Les expliqué a prestigiosos colegas de Suecia, Italia, Brasil, Estados Unidos, Inglaterra, Francia... que vivo en la ciudad de la vida, de la convivencia. Ellos me hablaban de especulación, de ciudadanías asfixiadas, de ciudades vendidas. "Sevilla es especial" les decía. La Fábrica de Sombreros fue un lugar de producción con fuerte carga simbólica en la ciudad. Tras un proceso discutible, quedó y siguió abandonada.

Un buen día, un nutrido grupo de personas entró en la fábrica y le dio lo que no tenía: vida. Durante un año se impartieron cursos, conferencias, presentaciones de libros, multitud de actividades gratis desde la ciudadanía hacia la ciudadanía... Pero este martes, 2 de junio, la policía entró y echó.

Ya conocemos el destino tras el derrumbe de un espacio emblemático: un bloque de pisos más en una ciudad donde hay miles de viviendas abandonadas y miles de personas sin vivienda ¡Qué vergüenza! Pero debo contarles que les mentí en eso de la maravillosa ciudad de la vida. Lo maravilloso, parece ser, es que duró un año antes de que los amos del todo hayan decidido recrear la nada.

  • 1