Deportes

Una complicación grande e inesperada

el 18 ago 2010 / 22:18 h.

En la Liga de Campeones no hay rivales pequeños pese a que te sonría el bombo en el sorteo y CSKA de Moscú y Fenerbahçe ya se lo hicieron ver al Sevilla en pasadas ediciones del torneo más prestigioso del fútbol continental. Ayer en Braga, los de Antonio Álvarez se confiaron ante un rival teóricamente inferior y se han complicado inesperadamente la vida.

Tras estrellar Luis Fabiano un cabezazo en el poste a los cuatro minutos, al culminar un centro de Navas, pocos podían esperar un desenlace de partido como el que al final tuvo el disputado por el Sevilla en Braga, al norte de Portugal, donde más de un millar de sevillistas alargaron sus vacaciones para asistir al crucial compromiso y vieron cómo su equipo se iba empequeñeciendo con el paso de los minutos hasta hacer grande al rival, que no es nada del otro mundo pero que estuvo más cerca del 2-0 que de encajar el 1-1.

El 1-0 que se traen los sevillistas de vuelta es muy mal resultado y obligará a exprimir al máximo los recursos del plantel... justo tres días después de jugar la vuelta de la Supercopa de España en el Camp Nou contra el Barcelona, al que el pasado sábado se endosó un contundente 3-1 igual de inesperado que el 1-0 encajado ayer, tal y como arrancó el partido. Imagino que Álvarez, como todos los sevillistas, confiaba en dejar encarrilada la previa de la Champions en Braga para centrar todos sus esfuerzos en levantar el sábado el primer título del curso. Ahora, los titulares-titulares deberán afrontar cuatro partidos cruciales en apenas once días y eso, en plena pretemporada aún, hay pocos cuerpos que lo aguanten.

Son las consecuencias de la relajación ayer del equipo y del erróneo planteamiento del técnico, que dejó el centro del campo a merced del rival con una alineación superofensiva (Luis Fabiano, Kanouté, Navas, Capel y Renato titulares) pero que no gozó del control del juego en la segunda mitad, en la que los portugueses fueron mejores en todos los sentidos. Ahora habrá que apelar a la magia del Sanchez Pizjuán para remontar ese complicado 1-0, con el que ya claudicaron el Lille en 2006 y Osasuna en 2007, aunque en ambos casos se trataba de la UEFA. Esto es Champions y las dos últimas eliminatorias en este torneo no traen precisamente buenos recuerdos: CSKA y Fenerbahçe, con peores resultados, ya dejaron al Sevilla KO en Nervión.  

  • 1