Economía

Una cooperativa de cine

‘El factor Pilgrim', de Alberto Rodríguez, ejemplo de economía social en el congreso 'Podemos emprender' organizado por Cepes-A

el 25 nov 2009 / 20:53 h.

Alberto Rodríguez, Mar Arteaga y Álex O’Dogherty en el congreso ‘Podemos Emprender’ promovido ayer por Cepes-A.

"Cuando hicimos El factor Pilgrim en 1998 no teníamos dinero ni productora y no conocíamos los canales de distribución, pero eso sí, éramos muy amigos y teníamos mucha ilusión". El director sevillano Alberto Rodríguez optó, junto al resto de impulsores del film, por la fórmula cooperativa para llevar el proyecto a cabo y recuerda con "nostalgia y cariño" aquella experiencia, que le llevó a él y al resto de sus compañeros del equipo a rodar durante tres semanas en Londres, una ciudad hasta entonces desconocida para ellos. "Fue una aventura", reconoce, ya que no contaban con permisos para rodar y se hizo con apenas 3,5 millones de las antiguas pesetas (21.000 euros).

Rodríguez, junto al protagonista de la película, Álex O'Dogherty, acudió ayer al congreso Podemos emprender, organizado por la Confederación de Entidades para la Economía Social de Andalucía (Cepes-A), con el objetivo de dotar de conocimiento a unos 500 técnicos de asesoramiento empresarial y autoempleo de las instituciones andaluzas sobre esta manera de crear tejido productivo.

La aventura de Rodríguez y su equipo fue total. "Cada uno se pagó su billete de avión y su estancia, aunque hacíamos turnos y dependiendo del día te tocaba dormir en la cama o en el suelo", recordó ayer en el foro de la economía social.

"No teníamos percepción del riesgo porque éramos jóvenes y lo único que queríamos era rodar una película", señaló O'Dogherty, que añadió que "lo volvería a hacer, de hecho he participado en otras dos producciones mediante la fórmula cooperativa". Y no sólo eso. El actor, conocido por el gran público por su participación en series de televisión como Camera Café, cuenta con un grupo de música, La Banda de la María, que también tiene forma de cooperativa.

"Yo no puedo hablar de economía social, yo hablo de ganas y de gente. Entonces nadie buscaba su beneficio personal, todos teníamos ilusión por el proyecto, y si había que ir al barrio de al lado a comprar dos pósters yo iba", relató a los asistentes al congreso e insistió en que esta forma de hacer las cosas es totalmente distinta a otras. "Recuerdo que cuando hice mi primera película con una gran productora, llamé a Santi Amodeo (el otro director de El Factor Pilgrim) y le dije: es lo mismo pero sin corazón, por eso me enorgullezco tanto de este proyecto".

Ellos y su experiencia fueron los encargados de dar la conferencia inaugural del congreso organizado por Cepes-A, que sorprendió a los asistentes por el formato utilizado, al estilo americano. Antes de esta charla, intervinieron el presidente de Cepes-A, Antonio Romero, la secretaria general de Desarrollo Industrial y Energético, Isabel de Haro, y el director del Instituto Andaluz de la Juventud, Raúl Perales, que alabaron las ventajas que la economía social proporciona a los emprendedores. Así, Romero destacó que "es una realidad en el 85% de los municipios andaluces, donde la mayor empresa es una cooperativa y da empleo a 80.000 personas".

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